2012-02-22 04:00:00
El medio ambiente es un sistema formado por elementos naturalesy artificiales que están interrelacionados y que son modificados por la acción humana. Se trata del entornoque condiciona la forma de vida de la sociedady que incluye valores naturales, sociales y culturales que existen en un lugar y momento determinado.
Los seres vivos, el suelo, el agua, el aire, los objetos físicos fabricados por el ser humano y los elementos simbólicos (como las tradiciones, por ejemplo) componen el medio ambiente. La conservación de éste es imprescindible para la vida sostenible de las generacionesactuales y de las venideras.
La destrucción paulatina y a veces acelerada de este entorno en el que los seres vivos existen va generando un efecto directo sobre los seres humanos, particularmente hacia los más vulnerados.
El actual sistema económico basado en la producción y el consumo ha generado una sobreexplotación de los recursos existentes; agua, minerales, calidad del aire, bosques, etc., se ven severamente dañados.
El Estado y los gobiernos han permitido, bajo la presión del modelo económico imperante y de los grandes capitales, el agotamiento de los recursos naturales. Esta actitud irresponsable del gobierno en sus tres niveles puede generar impactos no sólo de carácter local, sino regional y mundial. Por ejemplo, los altos niveles de contaminación por emisiones industriales o automotrices abonan al calentamiento global y al cambio climático, que no tiene efectos solamente en el lugar donde directamente se genera dicha contaminación, si no lo tiene en otras partes del planeta. Por estas razones el derecho a un medio ambiente sano se discute como un derecho que promocione y salvaguarde los intereses de la comunidad internacional en su conjunto.
El derecho a un medio ambiente sano se considera como parte de los derechos de la tercera generación, se inspira, como ya lo enunciara Karel Vasak, en una “...cierta concepción de la vida humana en comunidad”, y tales derechos “...sólo pueden ponerse en práctica gracias al esfuerzo conjunto de todos: desde los individuos y los estados hasta las entidades y órganos públicos y privados”. Dichos derechos, en este momento, son: a la paz, al desarrollo, a la libre determinación de los pueblos, a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado y a beneficiarse del patrimonio común de la humanidad.
Ya 1972 se iniciaban las preocupaciones por reconocer el ambiente sano como una condición indispensable para el desarrollo del ser humano y una responsabilidad de los gobiernos su protección. Así, en la Declaración de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano se establece en el número 2: “La protección y mejoramiento del medio ambiente humano es una cuestión fundamental que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico del mundo entero, un deseo urgente de los pueblos de todo el mundo y un deber de todos los gobiernos”.
Después de esta declaración han sido incorporados, en declaraciones completas o en parte de ellas, la importancia del medio ambiente, en la que se reconoce o expresa el derecho de las generaciones presentes y futuras, es decir de la humanidad, a gozar de un ambiente sano, y los estados han aceptado la obligación de adoptar las medidas necesarias para protegerlo, preservarlo y mejorarlo. En México constitucionalmente se establece en el artículo 4: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este derecho. El daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en términos de lo dispuesto por la ley.”
Tlaxcala no escapa a los daños causados por el crecimiento poblacional y el establecimiento de corredores industriales, y como muchos gobiernos en el orbe y en el país, ha sido incapaz de dar respuestas eficaces a problemáticas que impiden el goce de un medio ambiente sano como la alta generación de residuos sólidos y la contaminación de cuerpos de agua, particularmente de los ríos Atoyac y Zahuapan. A pesar de que llevamos cuatro décadas discutiendo la importancia de este derecho colectivo el avance es mínimo.
La instauración de una cultura de respeto al medio ambiente parte de que lo reconozcamos como un derecho humano fundamental para nuestro desarrollo, de que exijamos a nuestros gobiernos la aplicación de políticas públicas que le impidan al mercado y a la industria la destrucción de nuestros recursos, y de que culturalmente cambiemos nuestras pautas de vida que se encuentran basadas en el consumo indiscriminado.
Mientras tanto, recursos fundamentales como nuestros ríos siguen su proceso de muerte, impidiendo una salud adecuada a los pobladores que viven en la cercanía, impidiendo que su agua pueda sostener los sistemas de alimentación local, impidiendo que se acceda al derecho a un medio ambiente sano y señalando como violadores de este derecho a los gobiernos que en las últimas dos década hemos tenido.