El nuevo procurador, expectativa alta

José Antonio Aquiáhuatl Sánchez cumple 15 días en el cargo de titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado. El trato humano en la atención al público, es una de las razones fundamentales en las que sustentó su aspiración. Vaya reto.

Históricamente la PGJE es una de las principales instituciones señaladas por la sociedad por vulnerar derechos humanos y concentra 20 por ciento, en promedio, de las quejas asentadas por el órgano defensor. Un caso que ha marcado a esta dependencia es el de la tortura ejercida contra policías acreditables para obligarlos a declararse culpables del delito de secuestro exprés, en el sexenio pasado. Aun cuando Aquiáhuatl Sánchez, ya en calidad de procurador ha descartado que se martirice a personas, el escepticismo permea.

Minutos antes de su designación como titular de la PGJE, desde una perspectiva de servidor público, señaló que se debe apostar más a los medios alternativos de controversias que a la judicialización, contrario a lo considerado años atrás, al inicio de la implementación del Sistema Penal Acusatorio en el estado, cuando fue uno de los más críticos de la excesiva conciliación de asuntos y de la casi nula celebración de juicios orales.


Aquiáhuatl Sánchez ha sido docente certificado por la entonces Secretaría del Consejo de Coordinación para la Implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal (Setec). Es un experto en el tema y así lo demostró en el examen al que fue sometido el pasado 8. Por su desempeño en la PGJE debe tener el pulso de las deficiencias en esta materia, pues casi al inicio de la administración vigente se incorporó como jefe del departamento de investigación del delito, fue subprocurador y en dos ocasiones se ha hecho cargo del despacho de procurador.

Insiste en la capacitación de policías y en mejorar el funcionamiento de Ministerios Públicos, dos aspectos en los que como docente certificado de la Setec puso el dedo en la llaga al exponer una serie de carencias que revictimizaban a personas afectadas por un delito y que ahora tiene oportunidad de superar, para revertir la percepción ciudadana hacia este nuevo modelo que solo ha generado descontento. La expectativa es alta.