Merkel afirma que “aún hay tiempo” para llegar a un acuerdo con Grecia

Los ministros de Finanzas del euro creen que hoy no se llegará al acuerdo con Grecia

Comienza una semana maratoniana para Grecia y sus acreedores. Tras el fracaso del pasado Eurogrupo el 18 de junio en el que ni Atenas ni sus socios del euro llegaron a un acuerdo sobre la negociación de la deuda helena, los 19 ministros de Finanzas de la moneda única se reúnen este lunes de urgencia en Bruselas para intentar alcanzar el esperado acuerdo y evitar así no solo la quiebra de Grecia sino una posible salida del país de la Unión Europea (UE), algo que ya se debate en voz alta en los pasillos de Bruselas. A las 19.00 horas, además, está prevista comience una Eurocumbre —esta vez con los jefes de Estado y Gobierno de los países que comparten la moneda única— como instrumento de presión para alcanzar un acuerdo. Los ministros de Finanzas de la eurozona, sin embargo, rebajan las expectativas y dejan la decisión final a la reunión de los jefes de Estado y Gobierno.

“Aún quedan muchos días en la semana para acercar posiciones”, ha declarado en la ciudad de Magdeburg (al este de Alemania) la canciller alemana, Angela Merkel, quién, por otro lado, ha querido rebajar las expectativas avanzando que hoy (por este lunes) no hay vistas de llegar a un acuerdo entre las Instituciones (antes denominada Troika) y el primer ministro heleno, Alexis Tsipras. En la misma línea de “bajas expectativas” se han posicionado los ministros de Finanzas finlandés e irlandés a su llegada a la reunión del Eurogrupo. El ministro español, Luis de Guindos, ha dicho que sí hay tiempo para alcanzar un acuerdo aunque ha matizado que “cada vez menos”. Grecia debe hacer un pago al Fondo Monetario Internacional (FMI) de 1.500 millones el próximo martes para lo que necesita que las Instituciones (FMI, BCE y Comisión Europea) desbloqueen parte de los 7.200 millones correspondientes al remanente del segundo rescate.


El presidente Francés, François Hollande, ha reclamado un acuerdo “largo y duradero” entre Grecia y los socios, según France Presse. El presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem, quiso mantener discreción y esperar a analizar “las bases de la parte griega” para poder avanzar en las negociaciones aunque avanzó que veía muy difícil alzanzar un acuerdo este lunes.

El primer ministro griego, sin embargo, ha sido el único líder algo más optimista: “Hay tiempo para alcanzar una solución para que Grecia vuelva al crecimiento en el marco de la Unión Europea”, explicó antes de reunirse con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Mientras tanto, Washington y el FMI redoblan las presiones sobre Europa para evitar un nuevo fracaso. El Gobierno de Alexis Tsipras ofreció el domingo el enésimo plan “definitivo” para facilitar un acuerdo en la cumbre de este lunes y evitar un lío colosal en su sistema bancario, cuyas fugas de depósitos pueden acabar llevándose por delante al país entero. Tan solo la semana pasada los bancos helenos vieron cómo se esfumaban de sus arcas hasta 4.000 millones de euros.

A la reunión de los ministros de Finanzas de la zona euro que arrancará a mediodía le seguirá esta tarde la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE). “Hemos hecho progresos durante los dos últimos días pero todavía no estamos ahí”, ha dicho el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en una breve comparecencia junto al primer ministro griego, Alexis Tsipras, antes de iniciar la jornada de negociaciones. “No sé si llegaremos a un acuerdo hoy”, ha agregado Juncker.

Nueva oferta

A pesar de las protestas, la canciller Merkel y el presidente francés, François Hollande, han dejado claro que Atenas tiene que negociar antes con las instituciones y el Eurogrupo para esbozar un acuerdo técnico que sirva como base del pacto político al más alto nivel en la eurocumbre de mañana. Centrado en el cortísimo plazo, Tsipras ha cumplido y ha anunciado el envío de su enésima oferta, e intensificado sus contactos diplomáticos con Merkel, Hollande y el jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. De la propuesta helena se sabe poco, a pesar de que Atenas suele filtrar detalles. Fuentes oficiales citadas por Reuters y Bloomberg han explicado que esa oferta incluye la eliminación de las prejubilaciones a partir de 2016, la posibilidad de retocar el IVA y un incremento de impuestos a las grandes empresas. Las fuentes griegas consultadas han añadido que, en contrapartida, Grecia espera alguna concesión, relacionada con el alivio de la deuda.

No está nada claro que el plan griego vaya a ser suficiente, ni que los socios se comprometan a la reestructuración: el acuerdo sigue en el aire, a pesar de las terribles presiones sobre el sistema financiero griego, que la semana pasada vio esfumarse más de 4.000 millones de euros en depósitos. El BCE se reúne este lunes de nuevo para estudiar qué hacer con la respiración asistida a las entidades. Los analistas dan por hecho que, sin un acuerdo político en la madrugada del lunes, la banca se vería abocada al control de capitales para evitar la quiebra. Pero las fuentes consultadas en Bruselas apuntan que el esperado acuerdo podría dilatarse hasta la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE del próximo jueves.