Hollande promete destruir al ISIS en el homenaje a las víctimas

Hollande promete destruir al ISIS en el homenaje a las víctimas de París

La ceremonia se ha celebrado en los Inválidos, en un acto al más alto nivel

Ana Teruel


El País (España)

Francia ha rendido homenaje este viernes a las 130 personas que perdieron la vida y a las 350 que resultaron heridas en los atentados de París del pasado 13 de noviembre. La ceremonia ha comenzado a las 10.30 en los Inválidos, el recinto de más alto nivel para un homenaje, y ha contado con unos mil participantes, entre ellos, el presidente francés, François Hollande, y los familiares de las víctimas.

La ceremonia, que ha durado una hora aproximadamente, ha comenzado con la interpretación de Quand on a que l’amour(Cuando solo nos queda el amor) de Jacques Brel. Después, se han recordado, uno a uno, los nombres de todas las víctimas a excepción de uno, por petición de los familiares, según informa el diario francésLe Monde.

A continuación, Hollande ha pronunciado su discurso: “Una horda de asesinos mató a 130 de los nuestros en nombre de una causa absurda y un dios traicionado”, ha comenzado el presidente, que ha señalado que “toda la nación está de luto” por las víctimas del 13 de noviembre, entre ellas, ciudadanos de otros 17 países.

El presidente ha prometido que “Francia hará todo los posible para destruir al ejército fanático que ha cometido estos crímenes”.”Para ganar el combate contra Daesh[acrónimo en árabe de Estado Islámico, ISIS en inglés], podemos contar con nuestros militares, nuestros policías, nuestros gendarmes, con nuestro Parlamento para adoptar todas las medidas para defender al país y, sobre todo, con cada uno de los franceses”.

En un discurso muy emotivo, Hollande ha recordado que la mayor parte de las víctimas mortales tenían menos de 35 años: “Muchos de ellos habían participado en la manifestación del 11 de enero [tras los atentados contra Charlie Hebdo y el supermercado kosher]. Estas mujeres y estos hombres eran los jóvenes de Francia (…) una juventud libre que amaba la cultura. Esta es la música que era insoportable para los terroristas”.

Una vez que ha terminado el discurso de Hollande, ha sonado la Marsellesa, el himno, otras veces contestado que tras los atentados se ha vuelto omnipresente.

Catherine, de 60 años, herida en el Estadio de Francia, ha afirmado tras el homenaje que “Hollande ha encontrado las palabras justas, la emoción se ha sentido en el silencio”. Bruno, de 37 años, vecino de la sala de conciertos Bataclan, ha acudido invitado por un afectado: “En la tribuna de las víctimas había mucha emoción y muchas lágrimas; delante de mí había unos señores mayores con un niño, solo puedo imaginar el resto”.

Según fuentes de la Defensa francesa citadas por Le Monde, “es extramadamente raro” un homenaje de estas características a civiles. “Cuando estos honores se dan a un civil, es porque tenía un pasado de resistente o un alto grado en la Legión de Honor”, añaden las mismas fuentes, que explican que Hollande quería, sin embargo, que la ceremonia se celebrase en el patio de los Inválidos por lo que han supuesto los ataques “para la memoria colectiva”.

Familiares de dos de las víctimas de los ataques yihadistas han descartado su participación en los actos. La hermana de uno de los fallecidos en la sala Bataclan, François-Xavier Prévost, ha anunciado en su muro de Facebook que rechaza los honores “ofrecidos por el Gobierno”, a quien también responsabiliza de la muerte de su hermano. “Nada se ha hecho” desde los ataques contra el semanario satírico Charlie Hebdo y el supermercado kosher, protesta Emmanuelle Prévost.

Como complemento de la ceremonia, hay una intensa presencia de la bandera francesa por todo el país. Hollande propuso a los franceses el pasado miércoles “engalanar su lugar de residencia con la bandera azul, blanca y roja, los colores de Francia”. De hecho, la venta de la enseña francesa se ha disparado. La empresa Doublet, fabricante de referencia, asegura que los encargos de banderas se han duplicado desde los atentados, igualando los niveles alcanzados tras la muerte del general De Gaulle en 1970 y la victoria de la selección francesa en el Mundial de 1998.