2012-02-09 04:00:00
El dirigente de la sección 16 del Sindicato Nacional Independiente de los Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNITSS) de Puebla, Félix Vargas Texcucano, denunció que al cierre del mes de enero, la Secretaría de Salud del estado (Ssa) ha despedido a alrededor de mil 600 empleados entre médicos, enfermeras y personal administrativo, sin argumento alguno.
Es en verdad incomprensible la política que viene siguiendo el gobierno del estado con los miles de despidos que ha aplicado, bajo la forma engañosa de no recontratación, pues se ha perjudicado a médicos, enfermeras, personal administrativo y auxiliares que en su mayoría no tienen filiación partidista ni filias o fobias políticas, pues se abocan con prioridad a su trabajo y al servicio público.
En un momento en que la ocupación laboral es sumamente preciada para reactivar una alicaída economía, resulta no sólo sorprendente sino irracional echar a la calle a cientos de personas que mantienen a familias enteras o hacen aportaciones sustanciales al sustento de las mismas.
Además de la generación de desempleo, hasta ahora el gobierno estatal no ha justificado plenamente, con documentación exhaustiva y rigurosa, los motivos de los despidos o la negativa a renovar los contratos, así que las medidas tomadas despiertan la sospecha de una purga innecesaria y posiblemente facciosa.
Los discursos oficiales suelen hacer hincapié en que el gobierno no es por sí solo un generador de empleos, sobre todo cuando quienes esa idea defienden son fervientes promotores de un pensamiento tecnócrata o neoliberal, pero en realidad las autoridades, como parte del Estado, tienen la obligación de proveer las condiciones para el bienestar social de la población, lo que en el caso que nos ocupa no sólo no está ocurriendo.