2012-01-27 04:00:00
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Puebla no solapará a empresarios corruptos que se alían con el poder, y que de la noche a la mañana se convierten en inmensamente ricos.
Esto luego de que se han destapado casos de enriquecimiento ilícito y de corrupción durante el gobierno de Mario Marín Torres en las últimas semanas.
Por ello, expresó su respaldo a la administración del gobernador, Rafael Moreno Valle, para que se sigan investigando estos casos y la entidad se aleje de los primeros lugares en corrupción, como fue señalada en el sexenio pasado, según señaló el nuevo dirigente de este sindicato patronal en la entidad, Carlos Montiel Solana, quien reprobó que algunos “seudo empresarios” han amasado fortunas por su “cercanía” con el gobierno estatal, y aunque se le insistió prefirió no revelar nombres de quienes se encuentran en esta situación.
En ese sentido, el líder de los empresarios locales señaló que habrá una “sana distancia” con la administración del ayuntamiento de Puebla, pues su hermano, Pablo Montiel Solana es secretario de Gobernación en la capital.
Recalcó que con la administración de Eduardo Rivera Pérez habrá respeto y colaboración, pero en el caso de su familiar subrayó que ambos eligieron destinos profesionales distintos.
Indicó que la Coparmex continuará siendo un sindicato que pugne por el crecimiento económico, la generación de riqueza y de empleos pero con responsabilidad social.
De esa manera, indicó que el gremio en Puebla ha mantenido una postura crítica ante el poder y que ésta continuará como hasta ahora, tras sostener que continuará colaborando con la organización “Actívate por Puebla”, en aras de que la transparencia en las administraciones gubernamentales, así como en las instituciones, sea parte fundamental del desarrollo social y económico de la entidad.
Por otra parte, Montiel Solana subrayó que la iniciativa privada local está complacida con la firma del gobierno federal a la Ley de Asociaciones Público–Privadas, que recientemente entró en vigor.
Aunque reconoció que representa una oportunidad, también admitió que se trata de una situación nueva para los empresarios como para el mismo gobierno, y ambos deberán ponerse a estudiarla para poder darle un mejor aprovechamiento.