» Puebla » Sección » Cuitlatlán
2012-02-09 04:00:00
Entre muchos concesionarios del transporte ha corrido la versión de que el próximo 15 de febrero habrá un cese fulminante de Carlos Zurita García, el poderoso subsecretario del Transporte, quien actualmente tiene en sus manos varios de los asuntos más espinosos del gobierno del estado. Esa especulación ha cobrado mucha fuerza a tal grado que algunos empresarios del ramo han estando evitando al funcionario, al considerar que ya no vale la pena dialogar con él.
Lo cierto es que, hasta donde se sabe, en la Secretaría de Transporte no hay la intención de remover a Carlos Zurita y lo que sí existe es una conspiración para intentar echarlo del cargo.
Esa maquinación ha provenido de ex funcionarios de la extinta Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), entre ellos se encuentra Héctor Ibarra Cadena, quien fue director del Transporte y titular del área de Normatividad Comercial en el gobierno de Blanca Alcalá.
Se sabe que Ibarra a empleado a uno de sus operadores, llamado Jesús Rivera, quien es el que directamente se ha estado reuniendo con algunos concesionarios del transporte para comunicarles la posible salida de Zurita García.
¿Cuál es la relevancia de que se mantenga o no Carlos Zurita? Que este funcionario tiene a su cargo dos asuntos fundamentales del actual gobierno, que son: el intento –obsesivo y autoritario– de sacar de circulación a unos 10 mil mototaxis en todo el estado. Y es quien está negociando con un grupo de concesionarios para que se integren al proyecto de introducción del metrobus en Puebla, cuyas obras de infraestructura están en marcha.
Además, se sabe que Zurita está planeando dos procesos que serán complejos: una nueva revisión vehicular de todo el transporte público y un reemplacamiento de todos los automotores que circulan en el estado de Puebla.
Dicho de otra manera, Zurita tiene en sus manos asuntos delicados de los que depende la imagen y la estabilidad del gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas.
No se sabe quién está atrás de la conspiración, pero hay un dato que resulta curioso:
Cuando al actual titular de la Secretaría del Transporte, Bernardo Huerta Cuottolenc, le comunicaron que sería el encargado de esa dependencia determinó que el subsecretario del Transporte sería Héctor Ibarra Cadena. Trascendió que el segundo de ellos –durante el periodo del gobierno de transición– se puso a trabajar en el diseño de programas para el sector y empezó a tener contacto con los concesionarios del servicio, pues tenía la confianza de que llegaría al cargo en cuestión.
Sin embargo en el área del ahora secretario general de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, llegaron dos tarjetas informativas con los antecedentes de Ibarra Cadena en la SCT y Normatividad Comercial del ayuntamiento de Puebla. No gustaron los datos ahí contenidos y se decidió que no sería el subsecretario del Transporte.
Por esa razón se decidió que ese puesto sería para Carlos Zurita, quien tenía dos factores de pesos a su favor:
Que es militante del Partido Acción Nacional y que durante ocho años fue subdirector del Transporte en el Centro SCT federal de Puebla, sin que nunca se le conociera un escándalo de corrupción o abuso de autoridad.
Ibarra tenía como antecedente que en el sexenio de Melquiades Morales Flores, cuando el titular de la extinta SCT era Marco Antonio Rojas Flores, fue director de Operación del Transporte. Era un área de mucho poder, ya que ahí se hacía el diseño de rutas y se determinaba en qué lugares del estado se podían otorgar nuevos permisos para vehículos de trasporte público, en todas sus modalidades.
Estando en ese cargo, Ibarra conoció a Bernardo Huerta, quien también fue funcionario de la SCT.
Al concluir el sexenio de Melquiades Morales Flores, Bernardo Huerta y Héctor Ibarra trabajaron juntos en la ciudad de México en una empresa automotriz. Es decir, han tenido una estrecha relación.
Ambos dejaron de laborar juntos cuando en el trienio pasado la entonces edil de la capital, Blanca Alcalá Ruiz, nombró a Ibarra director de Normatividad Comercial, la cual es una dependencia complicada, ya que era la encargada de revisar a todos los establecimientos que cuentan con licencia para la venta de bebidas alcohólicas.
Y estando en Normatividad Comercial, el brazo derecho de Héctor Ibarra fue Jesús Rivera, quien es el que ha reunido con concesionarios para hacerles creer que va a caer Carlos Zurita.
¿Qué intereses hay atrás de provocar la caída de Carlos Zurita?
¿Héctor Ibarra actúa sólo o por encomienda de alguien que está dentro del actual gobierno?
¿Ibarra lo hace para quedarse con el cargo de Zurita o hay otra causa de su comportamiento?
¿Desde el Poder Ejecutivo se sigue apoyando a Zurita García?
No se sabe bien que está pasando.
Lo único que queda claro, es que en la Secretaría del Transporte privan las desconfianzas por esas conspiraciones.