En los últimos siete años la mortalidad por diabetes mellitus en el estado de Puebla aumentó 67 por ciento, y en 2007, el porcentaje de fallecimientos que se registró en hombres y mujeres superó al promedio nacional, revelan datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).
A nivel nacional la situación es similar. La principal causa de muerte es la diabetes mellitus; después, los tumores malignos, las enfermedades isquémicas del corazón y las del hígado.
Israel Lerman Garber, especialista del departamento de Endocrinología y Diabetes, del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán (INNSZ), explicó que dos de las principales causas por la que ha habido un aumento en el número de muertes por esta enfermedad son: la falta de diagnóstico oportuno y abandono al tratamiento.
En entrevista con La Jornada de Oriente, Garber reveló que casi la mitad de las personas que padecen este mal crónico degenerativo en México –7.3 millones– no lo sabe, y dos de cada 13 pacientes con diabetes mellitus tipo dos abandonan su tratamiento entre los primeros seis y 24 meses después de haber sido diagnosticados debido a que no tienen recursos económicos para solventar sus gastos médicos o por la falsa creencia de que “no les pasará nada”.
No obstante, un diagnóstico tardío y la falta de control aceleran el riesgo de fallecer, ya que la calidad de vida se deteriora y aparecen con mayor rapidez complicaciones como retinopatía proliferativa, que ocasiona la pérdida total de la visión en por lo menos un ojo, en el cinco por ciento de los diabéticos; nefropatía, ceguera, pie diabético y enfermedad aterosclerosa.
Lerman Garber expresó su temor de que en los próximos años la incidencia de diabetes siga creciendo, pues opinó que los nuevos impuestos que se aprobaron este fin de semana en el Congreso de la Unión, en lugar de favorecer que disminuyan los índices de morbilidad y mortalidad de las enfermedades crónicas sólo van generar que crezcan los niveles de abandono a los tratamientos médicos.
El especialista informó que en el país el 36.4 por ciento de los pacientes con diabetes cubren la atención médica con sus propios recursos.
Por su parte, Carlos Aguilar Salinas, presidente de la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología (SMN), consideró que aunque el panorama futuro es “negro” y “desalentador” poco se podrá hacer para frenar el incremento de este mal, pues aunque se ha dicho que las mejores acciones para prevenirlo es creando un estilo de vida saludable en la población y brindando tratamientos eficaces a los sujetos de riesgo –20 millones de mexicanos– “al gobierno no le importa este problema”.
“La primera acción que deberíamos de tener como base para prevenir este mal es la creación de un estilo de vida saludable para toda la población, pero como dicen los políticos, es de las intervenciones que no se ven y que por lo tanto no les gusta implementar, ya que los resultados no se ven a cinco años y en los informes de gobierno no aparecen las cifras”, aseveró.
Sin embargo, si el crecimiento en los próximos años de este mal continúa igual de acelerado, el sistema de salud se podría colapsar, ya que el costo directo por paciente es de 900 dólares por año, entonces, para cubrir la atención de los 7.3 millones de personas con diabetes, el gobierno tiene que erogar 88 millones 695 mil pesos al año.
Tan sólo en el IMSS, en un panorama optimista, para cubrir las consultas, las medicinas y la hospitalización de los pacientes con diabetes, hipertensión, insuficiencia renal y otros, se tendrían que erogar 25 millones 946 mil pesos. Para el 2020, 55 millones 968 mil y para 2040, 139 millones 13 mil pesos.
Una “dulce muerte”
En el estado, las mujeres son las más perjudicadas por este mal, que se caracteriza por la pérdida de la capacidad del organismo para procesar la glucosa que se ingiere; de ahí su asociación con el consumo de azúcar y su elevada presencia en la sangre de quienes tienen la enfermedad, ya que la tasa de mortalidad es superior a la que se registra en el género masculino.
De acuerdo con el Inegi, en 2007 casi ocho de cada 10 mil mujeres fallecieron por diabetes en el estado, mientras que en los hombres el promedio fue de 6.8.
A nivel nacional, la entidad ocupa el séptimo lugar a nivel nacional por tener la tasa más elevada de mortalidad tanto en hombres como en mujeres a causa de este mal crónico degenerativo, que actualmente afecta a uno de cada 20 mexicanos.
El Distrito Federal es el estado que tiene la tasa más alta de mortalidad por este padecimiento, 19.4; después Coahuila, 16.1; Guanajuato, 15.2; Durango, 14.8; Michoacán, 14.7; Veracruz, 14.6 y Puebla, 14.3.
En 2008, del total de nuevos casos detectados, cinco entidades concentraron más de 30 por ciento, entre ellas estuvo Puebla. En el estado de México se reportaron 50 mil 329 nuevos enfermos, en Jalisco, 37 mil 872; en el Distrito Federal, 34 mil 540; en Veracruz, 22 mil 788 y en la entidad fueron 18 mil 680.
A nivel nacional 7.3 millones de habitantes padecen este mal crónico. Sin embargo, casi la mitad no lo sabe.
La mayor prevalencia de la diabetes se encuentra entre el grupo de edad de entre 60 y 69 años. En cambio, la incidencia entre los menores de 40 años es de 21.5 por ciento.
El 15.48 por ciento de los casos se registra en las poblaciones urbanas, y el 10.39 por ciento en las rurales.
Poco avance en el control de este mal; los limitantes, los grupos de poder
Aguilar Salinas refirió que promoviendo un ambiente saludable a través de una alimentación sana y ejercicio la incidencia de diabetes se podría reducir casi a la mitad.
No obstante, dijo que si en México no ha disminuido la incidencia es por culpa de los grupos de poder, que no han sido capaces de promover políticas públicas de prevención y control de manera permanente; de los factores económicos, culturales, y por la falta de liderazgo de las sociedades médicas.
El presidente de la SMN refirió que aunque las autoridades gubernamentales y sanitarias firmaron en la declaración de Acapulco, en el año de 2005, que se comprometían a reducir la incidencia de diabetes tipo 2 en los próximos años, la prevalecia de este mal no ha descendido. Una muestra de ello es que entre 2007 y 2008 ocurrieron 3 mil 749 muertes que pudieron evitarse.
Aguilar Salinas indicó que sólo con “organización” y “educación” se podrá revertir el panorama negro que hay respecto a la diabetes. Así como incrementando la infraestructura médica para la atención de pacientes crónicos, la renovación de equipos, aumentando la capacitación del personal médico, educando al paciente, promoviendo el autocuidado y evaluando la calidad de atención.