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Lunes, 5 de enero de 2009
La Jornada de Oriente - >Puebla -
 
 

Toallas de Buena Sangre y la salud sexual femenina

 

 
ALONSO FRAGUA

En su vida, una mujer utiliza entre 10 mil y 15 mil toallas femeninas y/o tampones que se acumulan en los rellenos sanitarios de todo el mundo, de acuerdo con datos de la agrupación Toallas de Buena Sangre, con base en el estado de Veracruz. Al igual que los pañales desechables y otros productos de uso cotidiano, éstas tardan en desintegrarse cientos de años, provocando un gran impacto al medio ambiente.

Además de las toallas sanitarias regulares de diversas marcas existen otras opciones accesibles a muchas mujeres que, según Annie Demers Caron, parte de Toallas de Buena Sangre, contribuyen a disminuir el creciente problema ecológico que aqueja al planeta. Demers Caron tiene ocho años dando talleres sobre alternativas económicas, ecológicas y saludables para la menstruación, primero en su universidad en Quebec, Canadá, y luego con el colectivo de mujeres al que ahora pertenece en México. Las alternativas que promueve son principalmente toallas de algodón lavables de manufactura casera y las copas menstruales. Estas últimas son una especie de tampón reutilizable hecho de silicón o caucho que se inserta en la vagina y que recopila la sangre menstrual.

El dispositivo, fabricado bajo nombres comerciales como Moon Cup y Diva Cup, se puede adquirir por internet y tiene una vida útil de casi 10 años. A pesar de las reservas iniciales que muchas mujeres tienen con respecto a la copa menstrual, Demers Caron comenta que su presencia en la vagina no es molesta, además de que es muy fácil de usar. Apesar de su costo superior a los 300 pesos, la inversión resulta benéfica en muy corto plazo si se considera la inversión anual que exigen los productos desechables.

En cuanto a las toallas lavables, su costo es casi nulo. Un pedazo de franela o de toalla, un broche de presión, aguja e hilo son los únicos materiales necesarios para crear un herramienta práctica, económica y, sobre todo, ecológica que, al igual que la copa menstrual, tiene una vida útil de varios años. En este caso de un lustro.

De acuerdo a María del Socorro Cabrera Salgado, jefa estatal del departamento de salud reproductiva y equidad de género de la Secretaría de Salud del estado de Puebla, las medidas higiénicas que se deben de seguir con las toallas lavables son muy similares a las observadas con la ropa interior regular. Además de lavarlas cuidadosamente, la recomendación de Cabrera Salgado es hervir las toallas y secarlas al sol para asegurar que cualquier presencia extraña quede eliminada.

Algunas de las mujeres que se acercan a los talleres de Toallas de Buena Sangre lo hacen por una preocupación ecológica; otras por cuestiones económicas y algunas más por circunstancias relacionadas con su salud, dice Demers Caron, quien agrega que los tampones se han relacionado con casos de choque endotóxico. A este respecto, Cabrera Salgado comenta que la posibilidad de que suceda este fenómeno es cercana al uno por ciento en las usuarias de tampones y sólo en casos donde la paciente tenía previamente alguna infección vaginal.

Como cualquier tema relacionado con la sexualidad humana, la mejor recomendación es romper con los tabúes y estar bien informados. Antes de tomar una decisión sobre cualquier alternativa a las toallas y tampones desechables, las interesadas deben consultar con un especialista. La información sobre las opciones difundidas por Toallas de Buena Sangre está disponible en su blog, www.buenasangre.blogspot.com

 


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