La técnica conocida como estimulación profunda del cerebro ha emergido como un tratamiento para los padecimientos neurológicos y neuro–psiquiátricos, incluyendo la enfermedad de Parkinson, la distonia, la depresión, los desórdenes obsesivos–compulsivos y actualmente la enfermedad de Alzheirmer. Aunque no se conoce la naturaleza de la modificación que produce la...