Logo de La Jornada de Oriente
Cargando...

Feminicidios: ¿cuestión de mujeres o del Estado?

Por: Regina Isabel Hernández Gutiérrez

2012-08-22 04:00:00

La violencia contra las mujeres ha sido un problema persistente. Dentro de las acciones que se han realizado, las del ámbito legislativo han cobrado fuerza.  De esta forma, podemos encontrar en la legislación federal y en las estatales la tipificación o inclusión de delitos como el feminicidio. Este último, como expresión máxima del odio hacia las mujeres, ha alcanzado dimensiones inimaginables, que en algunas entidades se intentan seguir manejando como casos aislados o como responsabilidad única y exclusiva de las personas que lo hacen y que lo padecen, por ello es común escuchar que este tipo de crímenes se dan por razones pasionales, por ejemplo.

Esta visión poco ayuda, porque el Estado se deslinda de la responsabilidad existente en este tipo de actos. Sólo intentemos ver a nuestro alrededor con una mirada distinta. En cada espacio vamos a encontrar signos de violencia contra las mujeres, anuncios y espectaculares que indican que una mujer es sólo un cuerpo, es decir, se convierte en un objeto al alcance de todos, los medios de comunicación también nos bombardean con estas ideas, los comentarios misóginos pueden escucharse por todas partes, las discriminaciones y estigmatizaciones también, entre otras muchas cosas que podemos encontrar en nuestra vida cotidiana. En suma, estamos insertos en una sociedad en la que ese tipo de actitudes son toleradas, permitidas e incluso aplaudidas.

La violencia contra las mujeres en realidad es producto de un sistema patriarcal, de toda una serie de condiciones estructurales que posibilitan que las mujeres no seamos vistas como personas, como humanas. Nos han convertido en aquel otro que es susceptible de apropiación de cualquier tipo, de un cuerpo con el que se puede hacer todo, al amparo de un sistema y de un Estado patriarcal. En realidad, si no existe una despatriarcalización de éste, las mujeres no tendremos las condiciones de equidad necesarias para una vida plena.

Se puede aludir a la serie de cuestiones que en el ámbito legislativo se han estado realizando, que es una de las tareas del Estado. Sin embargo, estas acciones han sido impulsadas por mujeres valientes y conscientes de nuestra situación de dominación y otredad jerarquizada, no por un Estado que debería velar por nosotras, por nuestra seguridad y nuestro bienestar y que en lugar de eso, sigue protegiendo los derechos de aquellos a quienes el patriarcado ha beneficiado. Por tanto, estas luchas y logros que se han conseguido respecto a los feminicidios, se visualizan como logros de particulares, de mujeres; y no como una tarea y responsabilidad que el Estado está asumiendo, porque además, de no ser por el impulso que muchas mujeres dan a este tipo de iniciativas para intentar frenar la ola de violencia que toleramos, no se haría nada.

La pregunta es, ¿por qué los feminicidios no se consideran graves? ¿Por qué en nuestro país y en nuestro estado se minimiza este tipo de hechos? Cuando existen cifras tan escalofriantes como las que ha arrojado el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), el cual documentó mil 221 homicidios dolosos contra mujeres y niñas en 12 entidades entre enero de 2007 y diciembre de 2008, y en 2009 se documentaron  459 asesinatos en 16 entidades de la República mexicana durante el periodo de enero a junio, ¿podemos seguir considerándolos como casos aislados?

Desde nuestra visión, este es un problema grave que necesita atención inmediata. Por ello, desde la iniciativa de Organizaciones de la Sociedad Civil, de Observatorios Ciudadanos, de grupos organizados varios, se han generado iniciativas que permitan contar con algunas herramientas que coadyuven a frenar los índices de violencia que estamos viviendo. Los esfuerzos han tenido resultados en algunas entidades. Dentro de las que podemos mencionar que cuentan en su Código Penal con la tipificación del feminicidio como delito o por lo menos existe mención sobre éste, se encuentran: Chiapas, Colima, Distrito Federal, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz. Trece estados de 31, más el Distrito Federal.  Como puede observarse, el avance aunque resulta significativo, nos deja claro que existe mucho por hacer.

Más aún, a pesar de la existencia del delito, de su tipificación, no se asegura su correcta aplicación y que las mujeres tengamos pleno acceso a la justicia. Además, las acciones deberían estar dirigidas a la prevención más que a la sanción, y en este rubro, por parte del Estado, es difícil ubicar labores. Esto no significa de ninguna forma demeritar el esfuerzo y los avances en cuanto a las modificaciones existentes en diversas leyes, pero creer que esta sola acción erradicará el problema, es no visualizar u omitir la complejidad de éste.

Las acciones de prevención son imperativas, pero desde una visión no de concesiones o de favores, que es lo que el Estado asume generalmente ante las presiones que realizamos ante su inactividad, sino  como una tarea y responsabilidad ineludible no sólo con nosotras, sino con la sociedad en general, de la que también formamos parte. Por ello, desde nuestros espacios seguiremos observando, monitoreando y exigiendo al Estado y su aparato institucional que haga su trabajo. ¡No queremos seguir viviendo en un país y en una entidad donde ser mujer sea un error o un pecado!

*Observatorio de Violencia de Género  y Trata de Personas del Estado de Tlaxcala /

Colectivo Mujer y Utopía

Share
La Jornada
Nacional Michoacan
Aguascalientes Guerrero
San Luis Veracruz
Jalisco Morelos
Zacatecas  
Tematicas
Defraudados Izquierda
AMLO Precandidatos 2012
Servicios Generales
Publicidad
Contacto
© Derechos Reservados, 2013. Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V.