Logo de La Jornada de Oriente
Cargando...

Para hacer ruido hay que hacer como que se lucha contra el ruido / II

Por: Ramón Beltrán López

2012-10-30 04:00:00

Regresamos a estas páginas después de dos semanas de ausencia. Podría intentar justificarme alegando que se debió a unas ya merecidas vacaciones... pero mentiría. Si acaso hubo tres días, escasos e insuficientes para alejarnos de los problemas cotidianos. Pero ni uno más. Los restantes hube de dedicarlos –y aún no termino, o si acaso, apenas empiezo intentando desenredar complejos embrollos generados por la siempre inagotable imaginación de la burocracia, ya sea esta oficial o privada.

Así que, ya de regreso, el pasado domingo llegué al zócalo de Puebla confiado en que la lucha contra el ruido excesivo habría tenido éxito, así fuera parcial o, por lo menos, cuando menos, frente al Palacio Municipal. Y una vez más me reconocí y me confieso ingenuo. El escándalo era insoportable. Los gigantescos bafles estremecían a los portales, al Palacio Municipal y a quienes pretendíamos disfrutar con tranquilidad  del Centro Histórico. Un día antes, el sábado,  había podido escuchar y disfrutar  con gran placer de la Banda Sinfónica que toca en su lado oriente por las mañanas. ¡Pero como la extrañe al día siguiente! ¡Cuanta diferencia hay entre la música y el escándalo!

La campaña contra el ruido no ha llegado. O no ha logrado llegar ni siquiera al mero centro de la capital del estado.  Es una campaña contra el ruido... pero de mucho ruido y pocas nueces.

Mientras tanto los “ecologistas” se siguen moviendo de manera incesante por los túneles de Puebla en pos de la ansiada secretaría que dejó vacante Amy Camacho.

El Cártel  Mastretta (Puebla Verde), no pierde las esperanzas.

Pues de lograrlo habría más, muchas más chambas para la familia.

Y seguramente más negocios.

Y debo reconocer, nuevamente, una vez más, mi ingenuidad.

¿Por qué?

Porque en la entrega pasada preguntaba: “¿cómo es posible que una Asociación Civil, Puebla Verde, supuestamente no lucrativa, se transforme en contratista de la UAP?

¿O bien, pregunto ahora, como podía ser anteriormente promotora de espectáculos públicos, musicales y de otra clase, muy lucrativos todos,  cuando era concesionaria del Jardín o Parque Del Arte?

No obtuve respuesta alguna. Había que buscarla. No quedaba de otra.

Y vaya sorpresa la que tuve.

Resulta que hay dos Puebla Verde. Y son distintas. Pero pueden hacer caer en confusión o error.

Una es Puebla Verde, A. C. (Asociación Civil). No lucrativa.

La otra es Puebla Verde, S. A. de C. V. empresa dedicada a hacer negocios. La similitud o igualdad de los nombres puede inducir a muchos, a cualquiera, a error o a confusión. Sobre todo a ingenuos como yo.

Porque ni siquiera Verónica Mastretta lo aclaró en su carta al periódico digital e–consulta del 22 de marzo de 2011 cuando menciona: “Puebla Verde está auditada y tiene registro Cluni ante Sedesol”..., y más adelante “...Con respecto a que tuvimos una concesión de recolección de basura hace ya casi 20 años, claro que la tuvimos y con ese dinero reabrimos el Parque Ecológico...”

¿Tuvimos? ¿Reabrimos? ¿Quienes? ¿Puebla Verde, A. C. con registro Cluni, o Puebla Verde, S. A. de C. V. empresa lucrativa, con socios, y registro ante Hacienda? ¿Esa Puebla Verde, A. C. agrupación “ecologista” que contaba con  una página electrónica que, por cierto, ya desapareció, y en la que se podían conocer todas sus actividades, o la otra, una empresa cuyos datos se pueden localizar en el Registro Público de la Propiedad?

Así como está asentado:

Libro 72, Matricula 96, Foja 97, Escritura 26 de marzo de 1992, licenciado Ricardo A. Vaquier Melo. Notario no. 39. Socios: Máximo Rayón Diaz, Verónica Mastretta Guzmán, Arturo Migoya Velázquez, Máximo Rayón Velazco, Maria Antonieta Velazco Aguilar. Objeto: recolección, venta de desechos orgánicos e inorgánicos (basura), desarrollo y preservación de áreas verdes, asesoría de programas en contra de la contaminación, acciones que coadyuven al restablecimiento del equilibrio ecológico, realización de programas de reforestación dentro del país. Acciones: Capital 10’000,000 (Diez millones de pesos) en 100 acciones, valor de la acción 100 mil distribuidas de la siguiente manera: Máximo Rayón Diaz 30; Verónica Mastretta Guzmán 25; Arturo Migoya Velázquez (esposo de Verónica) 25; Máximo Rayón Velazco 15;  María Antonieta Velazco Aguilar 5.

Así es: se trata de una empresa como cualquier otra. Pero esta sin registro Cluni. Ni nada por el estilo. Una empresa cuyo objetivo final  es obtener utilidades, y repartirlas  entre sus socios. ¿Cómo distinguirlas?

¿Y cuando se da en concesión el Parque de San Baltazar, o el del Arte, a cuál de las dos se le otorga? ¿Cuándo solicitan una entrevista ante cualquier funcionario,  a cual de las dos se recibe? ¿Y cuándo este firma un convenio con “Puebla Verde”  este hecho se puede prestar, o inducir, a confusión?

¿O es acaso  una de las dos la que recibe la concesión  y es la otra la que  cobra después por sus servicios? ¿Cuál cobraba por autorizar los conciertos en el Jardín del Arte?

¿Y el Jardín del Ajedrez de la UAP se lo da a construir el rector Enrique Agüera a la Asociación Civil, o a la empresa Puebla Verde, S. A. de C.V.? Demasiadas preguntas sin respuesta.

Y así, siguiendo esta enredada trama, resulta que quien finalmente se encuentra metido en un lío tremendo es el presidente municipal Eduardo Rivera. ¿Por qué?

Pues simplemente porque la Ley Orgánica Municipal del estado de Puebla establece con absoluta claridad en su artículo 184:

No podrán otorgarse concesiones a:

I. Miembros del ayuntamiento;

II. Servidores públicos municipales;

III. Los cónyuges o concubinarios, parientes consanguíneos en línea recta sin limitación de grado, los colaterales hasta el cuarto y los parientes por afinidad hasta el segundo, de los mencionados en las dos fracciones anteriores; y, IV. A personas jurídicas en las cuales sean representantes o tengan intereses económicos las personas a que se refieren las fracciones anteriores.

Artículo 185. Las autorizaciones, permisos y licencias que otorgue el ayuntamiento, se ajustarán a lo dispuesto en las leyes y demás disposiciones aplicables, pero siempre guardando los principios de transparencia, honestidad y simplificación.

¿Y entonces que pasa con la concesión del Parque de San Baltasar a Puebla Verde, ya sea a cualquiera de las dos, en las cuales figura como accionista, o como presidente del patronato, Verónica Mastretta?

En estricto apego a la ley debería haberse revocado hace año y medio, cuando los miembros del cabildo protestaron cumplir y hacer cumplir la Constitución y, por supuesto, la Ley Orgánica Municipal.

Y también porque hace apenas unas semanas, el Alcalde participó en la presentación  del programa de la Cultura de la Legalidad, en coordinación con el Tecnológico de Monterrey campus Puebla y autoridades federales,  ocasión en la que se expresó respecto a estos temas con absoluta claridad.

De acuerdo con el boletín de prensa del ayuntamiento, de fecha  22 de agosto: “Rivera Pérez puntualizó que la cultura de legalidad es una acción que no solo se lleva a cabo en los grandes tratados, sino que (se) practica de manera cotidiana en el actuar de cada persona y en la medida que esta cultura se promueva, se generará una sociedad más ordenada”.

“En un tema como es la seguridad pública, la tarea de construir una cultura a favor de la legalidad resulta indispensable, si todos los ciudadanos pensáramos y actuáramos en consecuencia  de  que lo fundamental es el respeto a la ley, el orden y la corresponsabilidad, tendríamos una mejor sociedad y mejor convivencia”.

Así, finalmente, es el alcalde el que resulta metido en el centro del embrollo.

O viola la legalidad y tolera una franca violación a la Ley Orgánica Municipal, o revoca una concesión que actualmente se encuentra  en contra del texto expreso de la ley.

Share
La Jornada
Nacional Michoacan
Aguascalientes Guerrero
San Luis Veracruz
Jalisco Morelos
Zacatecas  
Tematicas
Defraudados Izquierda
AMLO Precandidatos 2012
Servicios Generales
Publicidad
Contacto
© Derechos Reservados, 2013. Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V.