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Impotencia erigendi

Por: Antonio Cruz López

2012-05-15 04:00:00

La impotencia erigendi es causada por infinidad de
daños orgánicos y psicológicos; la sexología
dice que 70 a 80 por ciento de las veces la
impotencia es secundaria a enfermedad orgánica y
que es un complejo de función psíquica,
circulatoria y bioquímica

 

Como un homenaje serio, de los tantos que se hacen falsamente a las mujeres, siempre directa o indirectamente relegadas, falsamente apreciadas en los estratos sociales de familia, política, trabajo, remuneración económica o religión, especialmente en esta última en la que sólo es sirvienta, debido a que para la iglesia de Cristo la mujer es indigna de los altares, dios padre Jehová es masculino sin pareja, en el origen del mundo creó a un humano y todo lo vivo, la mujer apenas la extrajo de una de sus costillas para que lo acompañara, por tanto ella no puede ser sacerdotisa, sólo cabe en el estrato eclesiasta como servidora, útil a los masculinos representantes de dios en lo que se les ofrezca, con humildad, recato y obediencia. Razón más que suficiente para ofrecer un pensamiento a la mujer oprimida hasta por la religión, con la esperanza de hacer un comentario equilibrado a su favor, ante el hecho real de que masculinos y femeninos debemos ser condescendientes con la universalidad, dejando a un lado el momento en el que un dios supremo creó al universo, para un culto monoteísta de insustancialidad con un ser infinito, perfecto, inmutable, que todo lo hace y que donó la actividad sexual biológicamente innata para reproducirnos, misma que el sacerdocio católico rompió con el celibato provocador de vicios sexuales y pederastia, se olvida que Jehová dios padre hizo al hombre, le dio una mujer con el don operativo de la cópula, sin importar si es judío, cristiano, musulmán o ateo, Jehová lo reconoce el judaísmo como dios único, Jesús humano hijo de Jehová es deificado por cristianos fundido a Jehová y un espíritu; Mahoma es otro profeta deidificado por el mundo árabe, elegidos los últimos para difundir al mundo el dominio divino, acordes todos en la creencia de que el humano no debe hacer más que adorar al creador, rezarle lo mismo, ser humilde, pobre, bueno, contratesis que por definición aparta a sacerdotes, políticos y ricos, que no pueden caber en el quimérico reino de la eternidad, para ellos está el fuego eterno del castigo por su perversa conducta de explotación al hombre. 

Esta participación es una disculpa colectiva a las mujeres que tienen a su cargo preservar la especie humana, en las que la impotencia erigendi o disfunción eréctil masculina las agrede por principio, pues la dificultad de erección del pene para la cópula y orgasmo sexual masculino es una ofensa más a las mujeres, ya que un hombre en estas condiciones es incapaz de mantener erección del pene para copular, eyacular, culminar la orden divina de crecer y reproducirse a través del introito vaginal receptor de la posible fecundación. La disfunción eréctil es un error de dios que se antoja fácil a simple vista, todos la vemos con indiferencia, más asombrar de que ocurre en uno de cada dos hombres de más de 40 años, tan sólo en Estados Unidos 20 millones de hombres tienen este problema, que no es nuevo, ya un papiro egipcio de 2 mil años antes de Cristo la menciona; Hipócrates, el padre griego de la medicina, la describe atribuyéndola al de montar a caballo mucho tiempo; Aristóteles la señaló argumentando que ocurre como respuesta a una falta de insuflación aérea (¿soplidos?); en 1505 Leonardo da Vinci refirió que el cadáver de un ahorcado tenía erección peneana y gran cantidad de sangre.

La impotencia erigendi es causada por infinidad de daños orgánicos y psicológicos; la sexología dice que 70 a 80 por ciento de las veces la impotencia es secundaria a enfermedad orgánica y que es un complejo de función psíquica, circulatoria, bioquímica, expresado como cadena de actos en los que intervienen: edad temprana o senectud, daño hormonal, daño metabolismo de diabetes o colesterol, estímulos, estrés, experiencias traumáticas, depresión, ansiedad, religiosidad, fobias, trastornos circulatorios o prostáticos, daño cerebral o vertebral y muchas más, pero debe siempre tomarse en cuenta que en el cuerpo la función sexual o gonadal está regida por hormonas estrógenas en la mujer, andrógenas en el hombre, que son las gónadas, que alteradas inducen hipogonadismo y desinterés sexual, cuando hay daño en hipófisis, tiroides, corteza suprarrenal, en el metabólico diabético o colesterol, enfermedades cardiacas, médula espinal, tumores, Alzhiemer, Parkinson, esclerosis, siringomielia, alcoholismo, tabaquismo, adicción a drogas, en fin la impotencia erigendi no es unicausal, es polifuncional y por tanto un enésimo castigo a nuestras sufridas mujeres.

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