Logo de La Jornada de Oriente
Cargando...

» Puebla » Salud

Despeño vaginal de tricomonas

Por: Antonio Cruz López

2013-01-29 04:00:00

Tricomoniasis vaginal

 

Tricomoniasis vaginal es una secreción secundaria a una irritación, inflamación y edema de la mucosa del antro sexual femenino, expresado como escurrimiento común en mujeres de edad sexual activa, aunque puede encontrarse en recién nacidas y en niñas. El suceso implica conjeturas difíciles de interpretar, en especial cuando se considera que la causa común de este despeño vaginal son parásitos llamados Trichomonas vaginalis, muy frecuentes en el género humano, cuya presencia, daño y consecuencias son difíciles de interpretar de manera sencilla; por tanto, a manera de ejercicio docente planteo a usted, estimado lector, esta disyuntiva a fin de que conjuntamente aclaremos dudas que nos permitan entender el cómo y el cuándo de la infección vaginal.

Los tricomonádidos son un grupo de parásitos del tamaño de una célula, unas 20 milésimas de milímetro; poseen una forma parásita activa que presenta flagelos para moverse, viven en la mucosa vaginal, no hacen formas de resistencia al medio ambiente o quistes que les permitan infectar saliendo de una vagina enferma pasando a otra sana, por tanto, una mujer enferma que porta parásitos debe pasarlos a una sana que no los porta de manera directa contactando sus mucosas. Desde luego surge la interrogante de ¿cómo ocurre la infección que debe ser directa por contacto de mucosa enferma a sana?, puesto que los trofozoitos o formas activas del parásito no pueden vivir en el medio ambiente, no salen de una vagina enferma y brincan a una sana, sobre todo porque los hombres no parecen enfermar y si lo hacen es poco, simplemente porque no tienen vagina que cobije a los parásitos. Fisiológicamente el pene u órgano sexual masculino es el que debe introducirse al espacio vaginal, frotarlo y empaparse del contenido vaginal, que acarrearía los parásitos. La pregunta consecuente es ¿por qué el hombre rara vez sufre la parasitosis? para cuya respuesta consecuente debe ser que los masculinos no tienen cavidad vaginal que los albergue. Hasta donde sabemos la mujer enferma, el hombre solo actúa como transmisor si llena el requisito de ser promiscuo, es decir tener contacto con mujeres enfermas y sanas, y si a la par es desaseado, su pene deberá conducir al parásito a partir con el acto sexual. Toda una disyuntiva que con sólo plantearla inquieta. ¡Hombre cochino transmisor, mujer complaciente enferma!

Una vagina parasitada se irrita, inflama y secreta un flujo característico amarillento que huele mal, olor indefinible que dice es sui generis, porque ciertamente huele mal pero no se identifica a qué huele, sólo es característico y se acompaña de comezón o prurito. Los tres síntomas: secreción, olor y prurito, son generalmente discretos, pueden pasar desapercibidos, sólo en ocasiones las molestias se tornan dominantes, con el acto sexual, que se torna disparéumico o doloroso. Si la invasión prosigue, se contamina la vía urinaria, que también se irrita doliendo al orinar. Puede suceder que se irrite e inflame el cuello de útero (cérvix), que llegue a la matriz causando endometritis y si la invasión prosigue puede acceder a las trompas del útero encargadas de conducir los óvulos de los ovarios; entonces causará datos clínicos que obstruyen el paso de espermas, causando embarazo extrauterino o más grave aún, infertilidad.

Los masculinos rara vez expresan síntomas, solo lo hacen aquellos cuyo glande o extremo distal del pene tiene cobertura de piel o prepucio, cubierta que hace se pliega a manera de surco o fondo entre la cabeza y el tronco del pene, capaz de cobijar tricomonas temporalmente en individuos que no se asean pero que mantienen relaciones sexuales múltiples con mujeres enfermas y sanas. Los masculinos que así se comportan pueden sufrir balanitis, prostatitis, seminitis y también participar de infertilidad.

Estados Unidos del norte de México reportan 8 millones de mujeres infectadas cada año. El IMSS señala que 3.5 por ciento de mujeres de consulta portan tricomonas sin acusar síntomas. La Secretaría de Salud en 2008 reportó 136 mil 2 casos en el país. En el mundo la OMS reporta 170 millones de mujeres que enferman cada año. Se afirma que el sexo anal y oral cada vez más común aumenta la incidencia de casos. El uso de condón es un medio profiláctico discretamente confiable pero no suficiente. La parasitosis es fácil de tratar con medicamentos que deben incluir a la pareja. Si se evitara la infidelidad, lo que es imposible en este mundo conductualmente misoginio, como el candidato oficial a dirigir la Facultad de Medicina de la UAP, quizá podríamos disminuir la prevalencia de tricomoniasis.

 

Share
La Jornada
Nacional Michoacan
Aguascalientes Guerrero
San Luis Veracruz
Jalisco Morelos
Zacatecas  
Tematicas
Defraudados Izquierda
AMLO Precandidatos 2012
Servicios Generales
Publicidad
Contacto
© Derechos Reservados, 2013. Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V.