Logo de La Jornada de Oriente
Cargando...

Plagio y más plagio...

Por: Israel León O’farrill

2012-02-23 04:00:00

“Y sigue la mata dando…”, afirma alegre el saber popular. No obstante, dicha afirmación es sumamente grave cuando se trata del plagio. En junio del año pasado publiqué un artículo en que exponía el caso de Pérez Reverte en España, acusado de plagio y encontrado culpable por la justicia y obligado a resarcir el daño con una cantidad nada deleznable: 80 mil euros. En este momento se trata de un escritor y editor mexicano el que está en la palestra señalado por sus pares de haber fusilado, ese pecado y crimen terrible ejercido contra la creación, especialmente escrita. Sealtiel Alatriste, quien fuera galardonado con el premio Xavier Villaurrutia de 2012 supuestamente otorgado por sus pares escritores, ha sido exhibido como un plagiario, lo que se magnifica cuando sabemos que también ha sido editor. El asunto puede quedar ahí y a la gran mayoría de los más de cien millones de personas que habitan este país les importará un huevo; cierto, más si vemos nuestra realidad donde todo es posible y donde estamos acostumbrados como ciudadanos a darle la vuelta a como dé lugar a lo medianamente establecido. Bien, sin embargo, a mí sí me interesa el asunto y escribiré sobre el plagio las veces que sea necesario con el ingenuo afán de al menos generar un poco de razón en torno a una práctica equiparable al robo.

Al jalarle un poco al hilo de la nota, me doy cuenta que no se trata de que Alatriste, como él mismo lo pone, haya “copiado” textos –no plagiarlos– sin ponerles su respectiva cita o comillas; por el contrario, se ha visto envuelto desde hace muchos años en un mundillo con tufo plagiario. Lo constatamos en el reportaje que hace Roberto Ponce en la revista Proceso (16/02/2012) en que se da cuenta de los múltiples casos en que, como editor de Alfaguara, sospechosamente publicó textos que fueron cuestionados por ser plagios. El más sonado, la novela de Saramago, Las Intermitencias de la Muerte, que a decir del escritor Teófilo Huerta Moreno se basó en su cuento ¡Últimas Noticias! (1983) y que él mismo habría llevado a la editorial en México para su dictamen junto con otros cuentos después de haber ganado un premio convocado en 1997 por Alfaguara y su director, Alatriste. El caso, según un artículo de Gerardo de la Concha publicado en 2010 por La Razón, es una “Una historia curiosa, pues ambos libros son más bien malos. Ya no se supo de la sentencia judicial del caso, aunque Teófilo Huerta pudo sostener el escándalo un tiempo”. También está una demanda que entabló Víctor Celorio contra Alatriste por haber permitido la publicación de la novela Diana o la Cazadora Solitaria de Carlos Fuentes “quien, según Celorio, “utilizó 110 citas textuales” de su novela El unicornio azul (De novelas y unicornios)”, detalló Ponce en su reportaje.

Por otro lado, está el proceso del escritor Pedro Ochoa Palacios que, de acuerdo a su declaración dada al semanario, habría entregado en 1999 su libro LDC: Los Días Contados y que fue rechazado por el editor; no obstante, en 2004 apareció el libro “La Tragedia de Colosio, del escritor Héctor Aguilar Camín, libro que coincide con la metodología mía de citas, muchas de ellas similares, el ritmo narrativo, secuencia de voces y el razonamiento general de mi investigación”, según consta en el semanario… Curiosamente, uno de los autores de ese sello editorial perteneciente a la gigantesca PRISA, es Pérez Reverte. Se suma, claro está, la evidencia que hace Sheridan en su blog y en Letras Libres sobre los descarados plagios perpetrados por Alatristre al escribir sus artículos publicados enReforma y en la Revista de la Universidad; en La Razón se mostraron en una nota fechada el 13 de febrero de este año un comparativo entre los textos del susodicho y los originales plagiados… lo peor del caso es que tuvo el descaro de tomar “prestados” textos de Wikipedia… el colmo, en verdad. 

El expediente de Alatriste, por tanto, trasciende el asunto de una simple “copia” sin cita de algunos párrafos; por el contrario, parece haber sido la constante de su vida en el ámbito editorial. Pero por si se le ha escapado al lector, las acusaciones involucran a tres escritores importantes: Fuentes, Saramago y Héctor Aguilar Camín. Ignoro si ellos plagiaron o no; si la idea les fue sugerida por el editor o simplemente, como una vez me dijo Paco Ignacio Taibo II en una conversación hace ya muchos años cuando le conté sobre un plagio del que fui objeto: “a veces uno lee muchas cosas y difícilmente te acuerdas de todo, por lo que también es difícil saber si una idea es tuya o es algo que leíste en algún sitio”… Han existido casos bien documentados y presentados a la autoridad competente, con pruebas y demás y que han sido sustentados por peritos calificados. Bien, no sé si un error como ese podría pasarle a alguien tan prolífico como Taibo II –que estoy convencido de que me lo dijo tratando quizá de excusar al plagiario– o si tuviera necesidad, pero desde entonces me he dedicado a ejercitar la memoria para recordar todo lo que leo y lo que he escrito. Máxime porque trabajo con estudiantes, con sus textos literarios –que muchos me hacen llegar para que los revise y los juzgue con toda la ilusión de quien se inicia en las letras– y estoy convencido de que no hay nada peor que ver a un joven ultrajado/a por alguien que ha perdido –o nunca tuvo– talento y capacidad literaria o académica. Esto es sin duda un antecedente, así es que ¡a temblar, plagiarios mentecatos!

Share
La Jornada
Nacional Michoacan
Aguascalientes Guerrero
San Luis Veracruz
Jalisco Morelos
Zacatecas  
Tematicas
Defraudados Izquierda
AMLO Precandidatos 2012
Servicios Generales
Publicidad
Contacto
© Derechos Reservados, 2013. Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V.