2012-02-22 04:00:00
“El actual gobierno, a través de su Secretaría de Educación Pública, cometió, en octubre de 2008, un acto de barbarie al suprimir el área de humanidades en la llamada “Reforma Integral de la Educación Media Superior”, como dijo el ingeniero Manuel Pérez Rocha en un artículo publicado en La Jornada. Quienes diseñaron esta reforma y por supuesto, quienes la han apoyado, consideraron que las humanidades “no servían para nada” y que “el fin superior” de la educación era el de “adiestrar a los estudiantes para incorporarse a las demandas de trabajo exigidas por la globalización”. En primer lugar, desde hace mucho tiempo, se sabe que educar para la vida ciudadana no se reduce a adiestrar para un trabajo y que el concepto de “globalización” es una palabra que se usa ambiguamente para señalar, por un lado, un hecho nuevo: la intercomunicación global debido a la utilización de las nuevas tecnologías pero alude también a otro hecho: el monopolio que ejercen las grandes transnacionales sobre ella.”