2012-01-20 03:23:13
Un año difícil para la producción agropecuaria
que repercute directamente en los encadenamientos
productivos del maíz y en el precio de los
alimentos que se derivan de él
El delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Pesca (Sagarpa) en Puebla, José Luis Montalvo Espinosa, advirtió en días pasados que el incremento al precio de la tortilla está injustificado, debido a que existe abasto suficiente de maíz para satisfacer la demanda de los industriales de la masa y la tortilla. (Puga, Javier,La Jornada de Oriente, 18/01/2012). Sin embargo, justificado o no, el precio de la tortilla ha subido, y eso obliga a buscar respuestas. Además, la especulación con bases o sin ellas, es inherente al funcionamiento de los mercados y más cuando se trabaja con estructuras productivas altamente concentradas. Si bien el abasto mediado por las importaciones puede ser suficiente, el entorno especulativo se mantiene porque el resultado de la cosecha pasada del ciclo primavera verano no fue bueno, debido a las heladas tempranas y a la irregularidad de las lluvias. Y si consideramos el conjunto del año, los productores del norte vieron afectada su producción, por heladas tardías, que si bien buscaron resarcir en la resiembra, el volumen de producción mermó. En fin, un año difícil para la producción agropecuaria que repercute directamente en los encadenamientos productivos del maíz y en el precio de los alimentos que se derivan de él.
En materia de precios y como parte de los procesos de liberalización comercial, los precios internos en México están regidos por los internacionales. En la actualización de Aserca del 18 de enero, y con base en las cotizaciones de la Bolsa de Chicago, los tipos de maíz cotizados oscilaban entre 209.05 dólares la tonelada el amarillo número 3, el más barato y el Blanco número 2, el más caro de 291.72 dólares la tonelada.
Dicha cotización para los importadores y comercializadores en México está mediada por el tipo de cambio; una apreciación del dólar frente al peso se traduce inevitablemente en un encarecimiento de dichas importaciones, aunque el precio en Bolsa permanezca estable. Situación que además no ha sucedido, la inestabilidad recurrente ha sido un distintivo de los últimos años, acorde a la crisis mundial en su componente financiero y productivo, así como a lo ambiental. De hecho, el alza abrupta del precio de la tortilla en el periodo calderonista, en 2007, se debió a un movimiento especulativo y financiero en los mercados agroalimentarios, derivados de la salida de capitales de inversiones inmobiliarias, que propició el pico de incremento en los precios de los granos a nivel internacional, mientras que en el país existía cosecha record de maíz, para solventar la producción de masa y tortillas.
No es la situación actual; en las principales Centrales de Abasto de precios de granos al mayoreo, el maíz blanco no baja de 6 pesos por kilo; incluso esa es la cotización más baja, frente a los 3.70 o 4 pesos del mercado internacional. El diferencial actual responde a las condiciones internas del pasado ciclo agrícola y a la caída de la producción nacional y a la no necesaria disponibilidad en maíz blanco para importación.
Además del precio y disponibilidad del grano, existen otros insumos básicos para la producción de tortillas, el gas y la electricidad, por ejemplo, cuyo precio depende del gobierno y los aumentos han sido recurrentes. Dichos incrementos siempre se trasladan al costo, al igual que el de otros factores como los salarios, aunque estos sean bajos.
En fin, hay muchos elementos que están en la base de los incrementos que nos afectan mermando de manera directa los salarios reales y afectando principalmente a la población de menores ingresos.