Logo de La Jornada de Oriente
Cargando...

Peña Nieto no tiene proyecto de nación

Por: Arturo Huerta González

2012-10-16 04:00:00

En su viaje por Europa, Enrique Peña Nieto está ofreciendo a Pemex a los grandes capitales de Alemania, España, y en los próximos días lo hará con los de Francia e Inglaterra, para que vengan a México. Se ha comprometido con ellos a modificar la Constitución del país para abolir el monopolio estatal de Pemex, para abrir dicha industria petrolera a la inversión privada en los rubros de exploración, y explotación y demás áreas que hasta ahora están reservas exclusivamente al Estado. En su afán de atraer capitales para poder sortear los problemas que México enfrentará ante los problemas económicos mundiales y nacionales, no escatima seguir impulsando el proceso de privatización en sectores estratégicos, que sus antecesores, desde Miguel de la Madrid hasta Calderón, han instrumentado. Ello ha desdibujado y marginando el proyecto de nación que estuvo plasmado en la Constitución, que otorgaba poderes al Estado sobre los sectores estratégicos para apuntalar la dinámica económica nacional, en una perspectiva de afianzar la soberanía económica, para mejorar las condiciones de vida de los mexicanos. El país nos pertence cada vez menos, por no decir que ya no es nuestro. La banca está en poder de la banca internacional y es disfuncional a la dinámica económica. La industria manufacturera está dominada por las empresas transnacionales, lo cual no se ha traducido en mayor desarrollo de dicho sector (hoy tenemos menos industria que antes), ni en mayor generación de empleo, ni en mayores salarios para los trabajadores. El sector comercial está siendo dominado por grandes tiendas comerciales internacionales, que han desplazado a los comercios nacionales, grandes, medianos y pequeños. Además comercializan en mayor medida productos importados, que han desplazado a la producción nacional. Las empresas extranjeras que ya operan en Pemex, traen a sus propios trabajadores, por lo que su presencia en el país, no se traduce en mayor capacidad productiva, pues realizan la inversión que antes efectuaba el gobierno, ni incrementan el empleo, sino por el contrario, aumentan el desempleo, ya que sus trabajadores desplazan a los nacionales. La mayor apertura de la industria petrolera a la inversión privada, implicará que estos inversionistas se apropien de la renta petrolera, lo que implicará menores recursos para Pemex y el gobierno, lo que implicará mayor descapitalización de Pemex, y para el gobierno, lo que le obligará a incrementar impuestos y restrigir más el gasto y la inversión para mantener la disciplina fiscal, que por ley está obligado a cumplir, por lo que se restringirá la actividad economica, además de disminuir el poder adquisitivo de la población, y la prestación de los servicos públicos de bienestar social, todo lo cual entierra el Proyecto de Nación, por el cual murieron muchos héroes que nos dieron patria.

Los empresarios alemánes, a pesar de que se les ofreció el oro negro, mostraron su preocupación de invertir en México dados los problemas de violencia que enfrenta el país, como consecuencia del narcotráfico, lo que comprometería la seguridad de sus inversiones y empleados. Hay que considerar que la llegada de más inversiones al país no vendrá a reactivar la economía, ni a incrementar el empleo, los salarios y el bienestar de la población. Por más inversión extranjera existente en el país, éste no ha crecido, ni el empleo, ni el bienestar de la población, por lo que seguirá el caldo de cultivo que alimenta las filas del narcotráfico, que termina desestimulando la inversión privada, evidenciando lo contradictorio del sistema económico que ellos impulsan, dado su efecto de exclusión social.

En España, Peña Nieto se comprometió con el jefe de gobierno, Marino Rajoy, a continuar las gestiones iniciadas para la construcción de los hoteles flotantes de Petróleos Mexicanos en los astilleros de Galicia, y afirmó que quiere “contribuir a que España esté mejor, a que pueda salir de esta condición de crisis económica en la que hoy se encuentra”. Se preocupa más por desarrollar los astilleros de España, que por los existentes en México, que sin inversión pública, menos se desarrollarán, y nos lleva a seguir comprando barcos del exterior, evidenciando que no tiene visión de desarrollo productivo del país para avanzar en un desarrollo más endógeno y menos dependiente del exterior. Dependemos de la importación de granos básicos, de la importación de maquinaria y equipo, de la importación de gran cantidad de productos (compramos del exterior productos por más de 350 mil millones de dólares anuales), y no tiene visión de avanzar en la sustitución de importaciones, como si México tuviera garantizado flujos de capital para financiar permanentemente tales productos, y de ahí su prisa por vender lo poco que queda del país para allegarse de capitales para tal financiamiento. ¿Qué pasará cuando el país ya no tenga nada que vender?, ¿Cómo se financiará el déficit de comercio exterior?, ¿Cómo se mantendrá estable el tipo de cambio y baja la inflación, y la dinámica económica?, situación que refleja que el próximo presidente no tiene Proyecto de Nación alguno.

Share
La Jornada
Nacional Michoacan
Aguascalientes Guerrero
San Luis Veracruz
Jalisco Morelos
Zacatecas  
Tematicas
Defraudados Izquierda
AMLO Precandidatos 2012
Servicios Generales
Publicidad
Contacto
© Derechos Reservados, 2013. Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V.