Logo de La Jornada de Oriente
Cargando...

La insistencia del sector privado en las reformas estructurales para atraer capitales

Por: Arturo Huerta González

2012-07-10 04:00:00

 

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) en su publicación semanal Análisis económico ejecutivo, señala que “de no fortalecer las fuentes de recursos, el país seguirá inmerso en un entorno de crecimiento débil, limitado empleo y bajo bienestar de la población”. Tal posición evidencia que la economía nacional no tiene condiciones endógenas de acumulación y crecimiento, sino que depende de variables y recursos externos, lo que nos coloca en un contexto de alta vulnerabilidad en torno al comportamiento de tales variables. No se reconoce que ello ha sido resultado de las políticas económicas predominantes, de liberalización y desregulación económica, como de las políticas macroeconómicas de estabilidad, y de las reformas estructurales que ellos defienden.

Dicho estudio advierte que de no fortalecer las fuentes de recursos del país la próxima administración federal corre el peligro de incumplir sus promesas de campaña. De ahí que ellos, junto con los banqueros y la Canacintra se pronuncian por que haya voluntad política para llevar a cabo las reformas estructurales a fin de promover entrada de capitales. Es decir, están por la mayor apertura del sector energético al sector privado, así como por la reforma laboral para abaratar el costo laboral para atraer inversión extranjera. Están por las reformas estructurales para asegurar el flujo de recursos que requiere la economía, y así “reducir la vulnerabilidad de factores externos como el precio del crudo”. Para disminuir la vulnerabilidad en que nos coloca las variaciones internacionales del precio del petróleo, como el comportamiento de los mercados financieros internacionales (que alteran los flujos de capitales), están por atraer capitales a través de la mayor extranjerización de la economía, y de la reducción de salarios y las prestaciones laborales, para seguir viabilizando un modelo económico que no genera condiciones endógenas de acumulación, ni bienestar para la población. En vez de replantear la política que nos ha llevado a tal situación, insisten en seguir vendiendo al país, y deteriorando el nivel de vida de la población para que se cumplan las promesas de campaña, tal como “la estabilidad macroeconómica, y la creación de un ambiente de negocios”. La historia reciente demuestra que por más reformas estructurales y entrada de capitales, la economía no logra condiciones de crecimiento, ni mucho menos de empleo y bienestar. Ello debe alcanzarse no con entrada de capitales, sino mediante condiciones productivas y financieras endógenas, para lo cual hay que revisar la política económica predominante que ha actuado contra ello, cosa que ellos no se lo plantean.

Asimismo, el CEESP se pronuncia por “un sistema tributario equitativo y de participación general que evite concentrar de nuevo la carga sobre los causantes cautivos”, para que “las fuentes de recursos del país se fortalezcan”. Siguen defendiendo su propuesta de que la recaudación tributaria descanse en el impuesto al consumo, es decir en el IVA, para que recaiga en toda la población (de ahí la participación general), evidenciando el carácter regresivo de su propuesta, ya que en términos proporcionales estaría pagando más impuestos el que gasta en consumo todo su ingreso, a diferencia de los sectores de alto ingreso que solo consumen una proporción ínfima de su ingreso y riqueza.

Dicen que de no lograrse mayores recursos financieros, “habrá la necesidad de buscar alternativas de recursos, entre las que destaca el endeudamiento del gobierno, pero superar los niveles actuales de deuda traería consecuencias negativas para la economía”, y es justo para no caer en altos niveles de endeudamiento, que les urge que se aprueben las reformas estructurales para atraer capitales. Nos dicen que sin ello “seguiremos inmersos en un entorno de crecimiento débil, limitado empleo y bajo bienestar de la población”. El problema que no reconocen, es que con tales políticas hemos estado, y no se logra crecimiento sólido alguno, y mucho menos empleo bien remunerado, ni bienestar de la población. Tales políticas han beneficiado a los que se están apropiando de Pemex, como en los demás sectores estratégicos de la economía, y los que pagan bajos impuestos y salarios, y no otorgan prestaciones laborales a sus trabajadores. Los recursos que fluyen a la economía por la venta de activos públicos, mantienen un modelo económico insostenible económica y políticamente, que se derrumbará una vez que la entrada de capitales sea insuficiente para financiar los desequilibrios macroeconómicos derivados de la política económica que atenta sobre las condiciones internas de acumulación.

No es que haya miopía por parte del gobierno, como de los que toman decisiones, y de la cúpula empresarial por seguir insistiendo en más de lo mismo, sino que tales políticas benefician a los dueños del dinero, que les permite apropiarse de los sectores estratégicos más rentables del país, así como aumentar la explotación de los trabajadores, acentuando así los niveles de concentración de la riqueza e ingreso. Ello explica el porque la cúpula empresarial jamás permitirá que la izquierda gane las elecciones en el país.

Share
La Jornada
Nacional Michoacan
Aguascalientes Guerrero
San Luis Veracruz
Jalisco Morelos
Zacatecas  
Tematicas
Defraudados Izquierda
AMLO Precandidatos 2012
Servicios Generales
Publicidad
Contacto
© Derechos Reservados, 2013. Sierra Nevada Comunicaciones S.A. de C.V.