“¿Se puede llegar a tener asco por una persona?”

No sé qué motivó la pregunta del compañero del facebook; imagino algo le caló muy hondo, y como siempre, deseamos reafirmar nuestros sentimientos negativos, porque nos hacen sentir culpables y nos repiten que ese veneno lo bebes tú y te envenena a ti. Pero expresarlo en un foro donde el casi anonimato y el deseo...

¿Quién se pone feliz de verme?

Cuando las mascotas son parte de tu familia todo lo bueno pasa: amor incondicional; no reprochan ni guardan rencores por lo que hiciste; perdonan quedarse en casa cuando tienes que salir a trabajar; están a tu lado en todo momento que se los permitas; lamen tu mano en señal de agradecimiento y su mirada es...

Con mi técnica

“La vida es una total paradoja, –dijo mi sobrina–. Cuando el mundo externo por todos lados se está cayendo a pedazos y no encuentras para dónde voltear, vuelves tu mirada al interior y descubres lo mejor del universo. “Los jóvenes tenemos derecho a pensar y decidir querer cambiar el mundo para construir uno mejor. Creemos...

No te perdiste de nada

“Siempre quise ser ama de casa. Si, así de plano y sencillo. Era un sentimiento de incompletez rotundo que no sabía nombrar, pero en una comida con amigas de la universidad, dije de una manera muy espontanea, “Nuestras madres no fueron felices porque ellas hubieran querido tener la vida que nosotros tuvimos y hacer lo...

A quien le quede el saco…

“¡Oh fragilidad de las cosas humanas! ¿Será cierto? El fuerte, el terrible cayó. ¡No existe ya el pobrecito hablador! Pero ¿qué mucho? Caen y pasan los imperios, ¡y y no habrán de caer y pasar los habladores! Los asirios cayeron; los babilonios hicieron lugar a los persas; los persas sucumbieron a los griegos; los griegos...

¡Échale la culpa al aguachile!

Tenían cerca de 35 años que no se veían. Eran amigos y hubo algo, breve, sin importancia y pasajero entre ellos. De alguna manera las redes sociales hacen su chamba y él le mandó un mensaje privado para saludarla. Ella se sorprendió y respondió con gusto y amabilidad. Iniciaron una plática ligera de cómo estaban...

La barranca de Chachapa

Son cuatro niños: la mayor de nueve años, el menor de cuatro; de los intermedios no conozco edades. Viven en la barranca de Chachapa, Puebla, resguardados –si así se puede decir–, del frío, del aire, del calor y del abandono. No llegaron ahí solos. Los llevaron. Los dejaron. Supongo que sus padres les dijeron, –advertidos,...

Entre las miradas de lince y Linceo

Eran las 7 de la mañana. Estacioné mi auto sobre la 11 Poniente esquina con la 11 Sur en espera de una amiga que llegaría en metrobús. Era sábado e iríamos a comprar esferas a Chignahuapan y, entre más temprano saliéramos, regresaríamos a Puebla antes de oscurecerse. Le llamé a mi amiga y me dijo...

Catre de burdel

Se me destapó una muela por ese afán nefasto de comer esos chiclosos de leche tan deliciosos que desde niña son mi delirio. Al masticar lo último de uno, sentí algo extraño en una muela. No es la primera vez que me pasa. Desde chamaca adquirí práctica en los menesteres de no tragarme las amalgamas...

Implacable dignidad

La hija adoptiva impresiona; pero la madre, arrasa, no en presencia, sí cuando habla. Una persona nos refirió a esta familia sui géneris para visitarlas debido a que un grupo hacemos labor social cada mes: a veces entregamos libretas y lápices; otras, despensas, y en ocasiones como ésta, ropa, pañales y cobertores. Llegamos puntual a...