Cosechas de la sal vedada

Si prohíben consumir Más de una pizquita de sal ática ¿Sólo la sal mínima de las lágrimas nos queda? ¿Sólo el mar tan ínfimo cercado de petróleo?   En sal de piedra hizo dura a la mujer de Lot El dios iracundo contra cada parpadeo Ante su luz imperiosa y contra el complacerse En la...

Juego de espejos

Espejo de cada una, la mano opuesta se quiere acoplada, precisa que la cubran, así sea su contraria e iracunda: picante como daga, como un mazo en la masa, como un toro que empitona al que le topa hasta quebrantarse los nudillos.   Sonora en el aplauso, la imagen que recibe y la que da...

El arte de pinchar el globo

Un obrero pincha el globo y el carro no se mueve en la línea, y él respira, descansa. Caen por las goteras del mercado las acciones de la Ford y la Toyota. Una joven pincha el globo y sale de su casa sin permiso del padre, del novio, del marido o del gobierno. Se mira...

Un hilo a la raíz más honda

Mis dedos retorcidos no dibujan, aunque como Tántalo en cada poema copio una flor parecida a tu cáliz de pétalos con sus labios múltiples, de mujer bejuco. Tejo con la enredadera mi destino. Y yerro y borro para volver a la flor a libar su jugo de lucidez: licor de los desesperanzados, de los que...

Ebrio de realidad, desea el miliciano

A las milicianas zapatistas, A las del Rojaba kurdo A las policías comunitarias de Guerrero Porque con ellas se defiende la vida.   En un vértigo de dolor pregunto: ¿Dónde estar sino armado, defendiendo el movimiento de las hojas, sus árboles y raíces? Aún estoy aquí curándome un espanto, a paso lento, acallando la herida,...

Su visita

Ella entró como es: Un rayo alto de la luna Y subió sus pies a la orilla De mi cama, atrevida, sin decoro. Me erizó con un beso congelado Y sentí que nací en el lecho de aquél lago. Ella es la mujer Que se fue con la flor de primavera Y volvió, otra vez,...

Himnos por el amor de las amigas

Y el sol de lluvia cambió de estado de ánimo, desordenó su propósito y desató una lluvia de fuego contra el mundo. Enrique González Rojo Arthur: TERCERO SOL A sus linderos, salpicadero de voces en ráfaga le alcanzan los gemelos de las pantorrillas, pero ni a sus talones llegan.   Su andar lleva la premura de...

Traigo en el pecho *

Traigo en el pecho la casa en que me nació la palabra saudades, las ventanas desde donde avisté mujeres maravillosas, los cuentos de Calleja y los de mi abuela, el ropero alto guardián de las invenciones y de mis pesadillas, la mesa limpia de migajas a la que ya no encuentro, las voces y las...