Errantes, dispersos

Errantes, dispersos, los amantes del día somos irrepetibles. Reinventamos a tumbos la sombra y el cuerpo del amor. En el beso dado y en su deseo abre labios la psique, y desenrolla el corazón esa lengua bífida que siente, que piensa. Alimentamos libertades con pequeñas certezas, alpistes para alzar el canto. Hasta que hundidos en...

El níspero que mueve a la ternura

Con ganas incontenibles se convocan y con las bocas aprehensivas se aprenden y examinan sus sabores sus saberes sus pasiones apremiantes y al degustar viajan por impredecible sendero al níspero dulce complacidos de olisquearse los alcoholes y hallar la ambrosía de su ser y darse de amantes diligentes sólo eso y nada menos -y menos...

Este vaho zigzagueante

Este vaho Esta cápsula de humo Esta neblina que desdibuja y que él llamó El Trapo Negro nos aleja del mundo y existe porque nos estamos viendo  Zigzagueante Emerge            Pajarea Se rehunde           Vuelve con un coral en los labios imaginables            ...

Cosechas de la sal vedada

Si prohíben consumir Más de una pizquita de sal ática ¿Sólo la sal mínima de las lágrimas nos queda? ¿Sólo el mar tan ínfimo cercado de petróleo?   En sal de piedra hizo dura a la mujer de Lot El dios iracundo contra cada parpadeo Ante su luz imperiosa y contra el complacerse En la...

Juego de espejos

Espejo de cada una, la mano opuesta se quiere acoplada, precisa que la cubran, así sea su contraria e iracunda: picante como daga, como un mazo en la masa, como un toro que empitona al que le topa hasta quebrantarse los nudillos.   Sonora en el aplauso, la imagen que recibe y la que da...

El arte de pinchar el globo

Un obrero pincha el globo y el carro no se mueve en la línea, y él respira, descansa. Caen por las goteras del mercado las acciones de la Ford y la Toyota. Una joven pincha el globo y sale de su casa sin permiso del padre, del novio, del marido o del gobierno. Se mira...

Un hilo a la raíz más honda

Mis dedos retorcidos no dibujan, aunque como Tántalo en cada poema copio una flor parecida a tu cáliz de pétalos con sus labios múltiples, de mujer bejuco. Tejo con la enredadera mi destino. Y yerro y borro para volver a la flor a libar su jugo de lucidez: licor de los desesperanzados, de los que...

Ebrio de realidad, desea el miliciano

A las milicianas zapatistas, A las del Rojaba kurdo A las policías comunitarias de Guerrero Porque con ellas se defiende la vida.   En un vértigo de dolor pregunto: ¿Dónde estar sino armado, defendiendo el movimiento de las hojas, sus árboles y raíces? Aún estoy aquí curándome un espanto, a paso lento, acallando la herida,...