Hamaca el amor el viento

Hamaca el amor el viento sopla su llamita azul de yema colorada   pende el placer de un millón de hilos   red que abraza en vaivén los hechizos que asoman vuelven y empujan a otros a sus extremos más redondos   pinta en las pieles los latidos   filtra flores de sangre  luciérnagas  chispazos...

Vaticinio y conseja número 4*

Las despedidas que no vienen de los ojos no terminan, nos dejan asidos a la esperanza de un inacabable rumor de olas que acompaña las noches. Uno recuerda agradecido la última mirada con un temblor que murmura: No queda nada que esperar, lo que ha sido fue, ya no es tu presente, menos traza la...

No he aprendido a callar los deseos

Hablan como extrañas aves de la noche Trinan ocurrentes en el momento más solemne Abren sus alas ante quien les mira con reserva   Impertinentes…   Inoportunos como exabruptos   Son pájaros de la noche perenne   Los deseos me ganan la lengua y más de una reina de corazones los despluma para que cierren...

Nada es casual

No es difícil convertirse en otra persona. Pero sí tener un nombre distinto. (…) Especialmente cuando te escondes de alguien. Haruki Murakami: Kafka en la orilla. Nada es casual, No lo es para los personajes de Homero, ni hoy lo es para los de Murakami (Estoy bajo la sombra aliviando el ardor de diez sueños...

Las pérdidas

Amé todas las pérdidas Antonio Gamoneda No se trata de nostalgias. Es el recordatorio que cala la piel con arrugas, lunares, sombras y cicatrices.   Ahí están contigo frente al espejo. Relumbran en el arroyo y en el sencillo vaso de agua.   Se quedan, tras el sorbo final de café, en el fondo de...

Próxima parada, estación corazón

Voy a la estación corazón a la mayor velocidad permitida, aunque en el camino encuentre árboles, estrellas, nubes, nada veo voy a la estación corazón a la mayor velocidad convenida aunque viaje con cientos de errantes escuche lenguas siderales, tambores etéreos, cantos, músicas y lamentos, nada escucho voy a la estación corazón a la mayor...

Avatares

…y te entra una sospecha, que el sentido de todo aquello eran los garabatos. Antonio Tabucchi: Tristano   Desfallecen Mueren los deseos Dice Tristano a Tabucchi su escribiente Más no mueren los sueños Agrega Nos someten a una esperanza Lo que es decir a otra tarea Soñarlos a plena luz A vivirlos con pasión entera...

Las almas hermanas mueren de jazz

A Dexter Gordon y Winton Marsalis Un beso se encamina ¿Al abismo, al corte de venas, a la estimulación más tardía de la sangre? Un beso va lento al futuro extendiéndose por el aire. O no, ¿es un beso húmedo a la tierra que busca sus veneros que muerde los huesos del mundo de los...

Con la muerte pegada al paladar

Amanecí con la muerte pegada al paladar, su sabor embestía mi memoria: tantas muertes, las recientes como lunares que estallan en las noches, y las antiguas también lunares que sangran cada que una flor se deshace y las hojas pardean, se encorvan caen.   (Había leído La maleta de mi padre De Orhan Pamuk).  ...