Despertar la malicia

Es la primera vez que no tiene para dónde voltear al sentir terror; por primera ocasión la hostilidad del mundo le hizo sentir que sería mejor desaparecer. Cuando niña alguna vez sintió pánico pero estaba papá para calmarla, consolarla y explicarle que “no pasaba nada”. Pero hoy no está papá, ni mamá, ni las nanas,...

Mis ojos no dejaron de llorar por cinco meses

Se le ve el sufrimiento, menguado. Lo ha consolado a su manera, en sus tiempos, con su misma inconsciencia, por lo que no termina de ceder. Su historia es muy particular, como ella. No podría ser diferente: Se casó y ya con un niño de cuatro años, asistía a la universidad donde se enamoró de...

Fecha, facha, fuchi

Es de las mujeres más agradables y encantadoras que he conocido. Viuda, con clase y 75 años declarados, cuenta que es muy feliz siendo abuela de seis nietas mujeres: “Ellas llenan el vacío de una pareja. Desde mi familia de origen mi vida ha sido un matriarcado”, comenta. En plática, que suponía reunión de negocios,...

El “hubiera” es una palabra estéril

Es militar retirado. Ahora trabaja en transporte público. Maneja un taxi. Lo conocí porque una vez al mes un total de cinco voluntarios, compartimos la responsabilidad de promocionar una cooperativa de caja popular donde personas que no tienen acceso a servicios financieros en bancos, tienen una opción legal, seria y con casi 70 años en...

Más audaz… ¡imposible!

“¡Ya tengo pareja, bueno o algo así!”, espetó. Es una de mis mejores amigas; me dio mucho gusto escucharla tan decidida y definida. Es muy guapa: estatura media, pierna robusta y firme, cintura pequeña; joven, divorciada, excelente profesionista y deportista, dedicada madre de tres hijos jóvenes; alegre, optimista, trabajadora, cálida. Es decir, tiene todo lo...

La repartición de los panes

“¡El 6 de enero me llueven bendiciones pa’ todo el año!”, exclamó mi amigo cuando me platicó de la labor que hacen cada año él, su familia, sus primos y sus amigos. Hace 26 años a su primo le dolía ver la miseria en que vivía la mayoría de las personas alrededor de su casa:...

La loca del confesionario

“Ha de haber pensado que estaba loca. Me miró como algún día yo miré a una mujer que llegó al confesionario en una iglesia, y me pidió le dejara entrar primero porque tenía prisa. Era yo niña y esta mujer se veía alterada. Se dirigió a mí de una manera igualada y me dijo le...

Lo que me salva

Me hubiera ido contigo cuando era el momento; sin permiso, sin medirlo, con pasión, con ese amor que nos rebasaba y salpicaba por cada poro de la piel y saltaba en cada gota de sudor. Yo estaba lista para brincar por el balcón de mi casa y salir corriendo hacia ti y largarnos a donde...

Perfect timing

La intensidad da miedo. Su expansión no tiene limite. Va “increscendo”: de un estado, sigue uno mayor, y otro más grande aún, y otro más allá, no sólo en dimensión sino en profundidad de infinitos saltos cuánticos de no retorno ni arrepentimiento posibles; no los ves venir al convertirse la vida misma en esa vorágine...

El ritual del bolero

Siempre me ha gustado ver el ritual de los boleros sacando lustre a los zapatos del cliente. Pero más me seduce el rechinido de cuando frotan la tela con fuerza en el zapato para lograr el más brillo posible de la piel. Esos olores y sonidos me hacen revivir mis domingos cuando hace años salía...