Lunes, 15 de agosto de 2011
La Jornada de Oriente - Puebla -
 
 

 SALUD  

Helecho macho

 
ANTONIO CRUZ LÓPEZ

Estamos viviendo un mundo intercomunicado por tecnología informativa, nos inundan consejas de herbolaria para sanar milagrosamente casi de todo, generalmente sin sustento científico, casi todas basadas en costumbres de civilizaciones antiguas como tradición que de boca en boca modifican su uso que se mantiene vigente, tal es el caso de Dryopteris filixmas, nombre biológico de lo que el vulgo expresa como “helecho macho”, cuya revisión científica no es fácil de hacer debido a que la planta terrestre que conocemos como helecho no es hembra ni macho, es en todo caso un individuo adulto que reconocemos como producto final, que es abundante en zonas cálido–húmedas, donde vemos y disfrutamos los rizomas suculentos, poco hundidos en la tierra, con estípite coronada por penachos grandes de hojas largas sujetas a los pecíolos con pinas dobles que se ven como tallos de cúmulos en macetas, hasta palmeras en zonas húmedo boscosas. De estos helechos la biología ha conformado muchas familias, géneros y especies, cuyo desarrollo ocurre en dos fases diferentes, las plantas adultas que conocemos y vemos, presentan cuando hurgamos en sus bases troncales pequeñas ramificaciones con extremos esféricos llamados soros, que son grupos de esporangios protegidos por un indusio o membrana. Los soros o esporangios producen esporas que germinan originando protalos, que son órganos genitales adheridos al suelo de los que surgen anteridios y arquegonios, que el iniciar de la fase esporífera, de los soros surgen esporofitos o gametocitos que viven poco tiempo, el suficiente para esos gametocitos previos que son pregenitales y están en protalos diferentes, procediendo de esporangios diferentes, unos son pequeños y abundantes son los micro esporangios masculinos, los otros son grandes y únicos o macro esporangios femeninos; ambos maduran convirtiéndose en microsporas o macrosporas o gametos maduros que copulan para dar origen a un huevo u oósfera, de la que nace un tallo subterráneo que es el futuro rizoma, rastrero primero, aéreo después con hojas verdes pecioladas, recortadas, envueltas en espiral, que son los helechos que conocemos.

Los helechos tuvieron una gran distribución durante el periodo carbonífero; su desaparición masiva dio origen al carbón de piedra que ahora se extrae en minas, los helechos desde siempre han tenido aplicación medicinal, alimenticia y ornamental, su grueso rizoma cubierto de escamas parduscas es bien conocido en el hemisferio boreal, con presencia común en Brasil, Perú, Argentina, México y muchos lugares cálido húmedos del mundo, son plantas polipopidáceas de las que se obtiene un extracto etérico de fluoroglúsidos, capaz de causar parálisis en la musculatura de las tenias o solitarias al solo contacto con su escolex, que al relajarse se desprenden de la pared del intestino delgado donde están fijas por una corona de dientes y ventosas, sus medios de fijación que portan en el esa porción proximal cefálica, a la que sigue un cuello o poro genital del que emergen el estróbilo o cuerpo plano de la tenia, multisegmentado con proglótidos que van sumándose y creciendo hasta lograr cinco a 10 metros en Taenia solium o tenia armada del cerdo, 15 a 30 metros en la Taenia saginata o tenia inerme de la res.

Los médicos debemos reconocer las fases evolutivas de las tenias para expresar los cuadros clínicos secundarios que produce, presentan tres estados evolutivos las tenias: huevo, larva o cisticerco y adulto o tenia: causan dos enfermedades, una en intestino que ocurre en humanos con los adultos o teniasis, la otra en tejidos internos que ocurre en animales o cisticercosis. Los humanos nos parasitamos con tenias adultas al comer carne cisticercos de cerdo o de res, dispersamos proglótidos grávidos repletos de huevos al suelo de donde el cerdo o la vaca los ingieren, en estos animales evolucionan los huevos a larvas que llegan a la circulación, anidan en sus músculos enquistando en forma de cisticercos. Un cerdo o una vaca con cisticercos al servir de alimento su carne libera los cisticercos, en nuestro intestino el escolex o futura cabeza de la tenia se fija a la pared de intestino delgado, para desarrollar en la luz intestinal ese cuerpo enorme de la tenia, solo una, por eso se llama solitaria. Los animales sufren cisticercosis, los humanos sufrimos teniasis. Así se produce el ciclo en la naturaleza, con cerdos y vacas hospederos intermediarios, humanos hospederos definitivos. Solamente la Taenia solium o del cerdo puede causar cisticercosis al hombre cuando indirectamente come sus propios excrementos con huevos de tenia o solitaria, por eso es que el hombre que sufre cisticercosis se comportó como cerdo en el ciclo biológico.

Aunque usted no lo crea, dificilmente se diagnostican las tenias a pesar de ser parásitos tan grandes; comprobado por que la cisticercosis es una de las primeras causas por las que los neurocirujanos abren el cráneo para extraerlos. Los extractos de helecho macho curan a humanos portadores de tenias, pero no se expenden en las boticas porque nadie los receta, no son negocio para la industria de fármacos los extractos etéreos de fluoroglucósidos de Helecho macho, por lo que se tiene que acudir a los herbolarios.

 
 
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