La ex presidente municipal de Puebla Blanca Alcalá Ruiz, respondió a los señalamientos que funcionarios de la actual gestión panista que gobierna la ciudad han hecho en su contra en las últimas semanas, al señalarla como responsable de las fallas que presentan obras como la remodelación del Paseo Bravo y la laguna de Chapulco, entre otros.
A través de un comunicado enviado ayer por la noche, a través de su oficina de prensa que maneja el ex director de Comunicación Social Emilio Trinidad Zaldívar, la ex alcalde se deslindó “de los presuntos actos de corrupción o desvío de recursos públicos durante el gobierno que encabezó, ya que las cuentas públicas de su mandato fueron aprobadas no sólo por el cuerpo edilicio de la ciudad, sino también por el órgano fiscalizador del Congreso del estado”.
Exigió que “las actuales autoridades están obligadas a presentar pruebas de estos presuntos actos de corrupción ante las autoridades competentes para que se investigue y, en su caso, deslindar responsabilidades, ya que en caso de no hacerlo, todo quedará en el terreno de la especulación mediática”.
Asimismo, Alcalá Ruiz agregó a través del texto que “es necesario dar paso a un análisis serio y dejar de lado situaciones de descalificación, que además de dañar la imagen de diversos actores públicos, en nada contribuye al bienestar de la ciudad”.
Tan sólo este lunes y martes, los secretarios de Obras y de Medio Ambiente, Felipe Velásquez Gutiérrez y Alejandro Fabre Bandini, afirmaron que hubo errores y omisiones en el Paseo Bravo y Chapulco, lo que le costarán a la actual Comuna más de 3 millones de pesos en reparaciones adicionales. En su momento, el tesorero Arturo Botello Vargas, responsabilizó a la pasada gestión de “fallas” en el software que captura el cobro del impuesto predial.
Al respecto, Acalá Ruiz subrayó que en largo proceso de entrega–recepción que ella y Eduardo Rivera Pérez encabezaron “se informó a las actuales autoridades las obras y proyectos emprendidos durante el periodo 2008–2011... (y) se presentaron las etapas de desarrollo de cada obra, los montos de las inversiones, el proceso de licitación que llevó cada una, las fianzas y garantías que la ley en la materia determina, así como su justificación e impacto social de cada estrategia implementada”.
En el caso concreto de Chapulco, afirmó que se heredó un libro blanco que da cuenta de los trabajos realizados y la coordinación que existió con otras instancias como el Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla, encargado de la obra de infraestructura hidráulica del vaso regulador.
“Por lo tanto, deben ser los especialistas quienes en función del proyecto ejecutivo refieran la condición en la que se encuentra y, en su caso, den seguimiento a dichas observaciones”, puntualizó.
Así mismo, en el caso de las obras de Centro Histórico “se han identificado situaciones que demandan atención en los cruces de paso vehicular y existe total disposición por parte de las empresas implicadas para sustituir el material de laja artesanal por otros materiales de mayor resistencia. Los daños detectados corresponden únicamente al 1.15 por ciento del total de la obra”.