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Viernes, 10 de diciembre de 2010
La Jornada de Oriente - Puebla -
 
 

 OPINIÓN 

Cancunazo por la vida y por el planeta: Evo Morales

 

El presidente de Bolivia durante su participación en la COP16  Foto Gian Carlo Delgado Ramos
GIAN CARLO DELGADO RAMOS

Es necesario un Cancunazo por la vida, por el planeta, por la humanidad y no un cantonal como lo intentan algunas potencias, aseveró Morales en su paso por la sede de la COP16. Es urgente tomar medidas que permitan bajar la temperatura, y es ahí donde hay muchas diferencias entre Bolivia y los organismos internacionales y países ricos como EU (que entre otras cuestiones ha rehusado acordar el aumento de transparencia en el financiamiento de largo plazo a través de un formato de informe común, ha retrasado el establecimiento de un Comité de Adaptación y ha dicho a las partes que sólo deberían “considerar” establecer el nuevo Mecanismo de Tecnología, lo que entorpece cualquier acuerdo común sobre transferencia tecnológica). A la par, Japón ha mantenido una postura inflexible al rechazar toda posibilidad de extender el compromiso de Kioto a un segundo periodo, algo que sería uno de los peores escenarios de cierre de la reunión de las partes.

Para Morales es claro que el capitalismo no es la salida, no es ninguna esperanza para los pueblos del mundo, ni siquiera para el propio capitalismo. Es por ello que para el mandatario es urgente hacer una alianza entre gobiernos y organismos, por un lado, y del otro los pueblos organizados del mundo: “si somos gobiernos democráticos no hay que tener miedo a los pueblos. Si el gobierno se maneja con transparencia es posible entenderse con el pueblo.”

En lo concreto debe traducirse en una alianza para un segundo periodo del acuerdo de Kioto. Una alianza para garantizar la sobrevivencia de los pueblos. Ello, agregó, aún más cuando muchos de los representantes de los gobiernos y los organismos internacionales no están viviendo las afectaciones directas del cambio climático, situación que obliga a redoblar el compromiso que se tiene con los pueblos.

Las propuestas de Cochabamba pueden o no ser recogidas, señaló, pero ciertamente los derechos de la madre Tierra ya están presentes en el debate mundial. Se trata del derecho existir sin contaminación, de regenerar su biocapacidad. Y es que “no podemos vivir sin la madre Tierra, aunque el planeta sí puede vivir sin nosotros.” Pensar en la mercantilización de la naturaleza, agregó, es pensar en la sobrevivencia del capitalismo, no en la de los pueblos, no en la de la madre Tierra.

Nos podrán acusar de que el presidente Evo Morales es radical; nos podrán excluir o relegar –como lo indican los documentos de WikiLeaks–, pero no nos podrán alejar de los pueblos, subrayó Morales.

También expresó su preocupación por algunos efectos causados ya por el cambio de clima, como lo es la aparición de peces muertos en los cauces de la Amazonía boliviana o los problemas que enfrenta la agricultura, en particular la quinua que ya está en su tercera siembra anual debido al mal tiempo. Otra problemática conocida es la pérdida de los glaciares en la zona andina, que son fuente de abastecimiento de agua de muchas poblaciones. El problema es doble puesto que el deshielo además genera deslaves que pueden culminar en desastres humanos.

En el fondo, señaló Morales, estamos ante una crisis del capitalismo y los pueblos del mundo seguramente serán los que tendrán que remediar el problema. Estoy por tanto pensando en proponer un neo–socialismo del siglo XXI, y precisó: “Evo no es ninguna solución. Sólo vamos a encontrar una solución discutiendo juntos... con mucha transparencia y mucha horizontalidad”.

Para Morales el actual panorama obliga a decir ya no “patria o muerte”, sino “planeta o muerte”. “O muere el capitalismo o muere la madre Tierra”, aseveró con firmeza.

La promoción de mercados de bonos de carbono y demás mecanismos similares de mercado como los REDD+ o el Fondo Verde, es engañar a los pueblos, razón por la que el presidente declaró que no comparte la “posición intermedia” de las Naciones Unidas o de la presidente de la COP16. Los gobiernos deberían abandonar su soberbia y prepotencia, señaló. Igualmente, debemos abandonar el lujo y el derroche pues si esto continua, dijo Morales, seguiremos siendo los pobres los que pagaremos el derroche de algunos.

 

WikiLeaks

Al preguntarle sobre las filtraciones de documentos por WikiLeaks, Morales precisó: “nos damos cuenta de cómo es el espionaje de EU, antes y después de Obama... no me remuerde la conciencia haber puesto freno a las presiones y a los amedrentamientos de parte de EU”. Señaló que en el momento en que se expulsó a la embajada de EU dejó de haber conspiración contra la democracia en Bolivia. “Lo acepte o no EU, estamos ya 3 a 1. Con el golpe de estado en Honduras nos ganó, pero ha perdido en Venezuela, Bolivia y también en Ecuador.”

Por la tarde, el mandatario se reunió con los diversos movimientos sociales que se autodenominaron “los miles de Cancún”, y quienes denunciaron la indiferencia de los gobiernos quienes se limitan a discutir sobre el negocio especulativo, la economía verde y la privatización de los bienes comunes.

Morales propuso la necesidad de conformar una nueva entidad de financiamiento para los países pobres con una parte de sus reservas internacionales, un Banco del Sur que apoye los proyectos de los pueblos que haga contrapeso y debilite al Banco Mundial.

Finalmente, expuso un nuevo desafío: “hagamos juntos una nueva tesis por la vida, por las generaciones actuales y futuras.” No es posible que el capitalismo siga trayendo múltiples crisis, la económica, la alimentaria, la climática... Se necesita un nuevo socialismo de complementariedad y no de competitividad, agregó.

“Siento que no estoy solo, ustedes tampoco están solos. Los convoco a la unidad, respetando nuestras diferencias. Si somos egoístas e individualistas seguramente nos debilitaremos”.

 
 
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