La presunta corrupción de un empleado de la Dirección de Protección Civil de esta capital podría dejar sin castigo a los responsables de las lesiones que sufrió una joven en el afamado establecimiento de diversión con miniautos de carreras, Go Karts de Puebla.
De acuerdo con Edmundo Márquez, padre de la víctima, el empleado de la dependencia comunal, Alejandro Texcucano Garcés, recibió dinero a cambio de evitar cerrar el negocio e imponer una multa para la reparación de los daños causados a la lesionada.
Los Go Karts de Puebla ofrecen sus servicios sin casco y cinturones de seguridad para los pilotos. Carecen de equipo médico y plan de protección civil, aseguró el progenitor, quien relató que el pasado 22 de agosto su hija se estrelló contra un muro de llantas que supuestamente sirve para evitar que los conductores que tienen un percance en la pista de carreras sufran menos daños.
Sin embargo, el muro estaba endeble y no sirvió para amortiguar el golpe del vehículo; la joven salió disparada, resultando con lesiones en las cervicales, fractura de nariz y pérdida de piezas dentales.
Aunque los propietarios del negocio alegaron que en el boleto de entrada hay una leyenda que advierte que el uso de los karts es bajo responsabilidad del cliente, Protección Civil detectó que el lugar opera con anomalías, pero se negó a clausurarlo y dejó sin posibilidad de que la familia reclamara el pago de una indemnización.
“Sólo tres días y una plática en privado le bastaron a Alejandro Texcucano para autorizar la apertura del negocio”, señaló Márquez, quien lamentó que actos de corrupción se presenten en el ayuntamiento de Puebla, dejando sin oportunidad a los ciudadanos de reclamar lo que por derecho les corresponde.
Agregó que una de las propietarias del local negó la atención médica, pues ni siquiera contaban con el material básico, además de que le impidió el paso a la ambulancia del servicio de emergencias 066.
Por si fuera poco, trató de ocultar el accidente al resto de la clientela, pues luego de que ocurrió los demás visitantes fueron desalojados, al igual que el resto de la familia de la lesionada.
“Nos empujaron y nos exigieron que saliéramos del lugar, porque según se iban a hacer cargo, pero ni atendieron a mi hija y a otro de mis hijos lo agredieron. Yo me tuve que brincar una reja para poder llegar hasta donde estaba ella”, indicó el hombre que aseguró que los gastos médicos suman más de 30 mil pesos, por lo que presentó una denuncia ante el Ministerio Público.