El ayuntamiento de Puebla modificará su proyecto original de remodelación del Paseo Bravo, a fin de proteger las áreas verdes del lugar y, sobre todo, que esta alameda no sufra una modificación severa como la que padeció el ex jardín de la colonia El Carmen, ahora convertido en una plancha de cemento.
Este fue el acuerdo al que llegó la Secretaría de Obras Públicas del gobierno capitalino tras el recorrido que realizó con un grupo de especialistas y regidores del cabildo, con quienes a partir de ahora el titular, Jorge Rodríguez y Morgado, tomará decisiones conjuntas sobre el Paseo Bravo durante su proceso de dignificación.
También fue acordado realizar un inventario de los árboles de este lugar a fin de tener un sustento para el mantenimiento, corte o sustitución definitiva de alguna especie.
Los investigadores como Anamaría Ashwell, subrayaron el valor histórico que tiene el Paseo Bravo para la ciudad de Puebla, pues data del siglo XVI, razón por la cual no debe ser alterado. Los monumentos ahí existentes, como el busto a Nicolás Bravo y la fuente dedicada a los fundadores de la ciudad y el kiosco deben permanecer intactos.
Por su parte, Rodríguez y Morgado refrendó el compromiso que tiene el gobierno para respetar las áreas verdes del Paseo Bravo.
Aseguró que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) autorizó en lo general el proyecto de intervención desde el pasado 23 de noviembre de 2009, y otorgó una licencia al ayuntamiento para ejecutar labores en andadores y banquetas respetando la traza original y conservando los monumentos históricos.
Destacó que fue el propio INAH el que realizó algunas recomendaciones al proyecto inicial, que incluía la construcción de andadores dentro de las áreas verdes, por lo que el monto original de los trabajos se redujo en 2 millones de pesos, quedando en 17 millones de pesos como monto total de la obra.
El dinero sobrante será aplicado al mantenimiento de las áreas verdes, informó el funcionario.
Agregó que los trabajos de restauración están divididos en dos partes: uno, en el parque Revolución, ubicado en la 3 Poniente y la avenida Reforma, entre 11 y 13 Sur; y dos, en el Parque de la Independencia, de la 3 a la 11 Poniente entre 11 y 13 Sur, en donde no se modificarán las áreas verdes, sino que se les dará un tratamiento especial.
Destacó que pese a que estas modificaciones no estaban en el proyecto original, no perjudicarán el proceso de las obras, por lo que a más tardar en tres meses quedarán concluidas y sin elevar el costo establecido.