La organización Amnistía Internacional manifestó su preocupación por la salud y el trato que se ha dado el fotoperiodista Irineo Mújica, luego de que cumplió 10 días de huelga de hambre frente a las instalaciones del Instituto Nacional de Migración (INM) en exigencia de que se castigue a los agentes de esa dependencia que lo agredieron cuando tomaba un video durante un operativo en contra de indocumentados salvadoreños durante su camino hacia Estados Unidos.
El caso de Irineo Mújica ha sido un aporte importante para exhibir las violaciones sistemáticas a los derechos humanos que cometen las autoridades federales, pero principalmente el INM en contra de indocumentados y ciudadanos extranjeros que pese a cumplir con la normatividad sufren abusos o actos ilegales.
La indiferencia y prepotencia con que han actuado los funcionarios del INM en contra de Irineo Mújica, quien ha tenido los medios para denunciar los abusos sufridos, también expone que en México no hay medios efectivos para denunciar y sancionar los excesos que cometen servidores públicos, y que durante este sexenio poco o nada se ha hecho en contra de la impunidad y la violencia que se genera a nivel institucional.
El gobierno de Felipe Calderón Hinojosa ha llenado de violencia al país, y como parte de esa visión autoritaria se ufana de denunciar las agresiones que sufren connacionales en la frontera norte, pero al mismo tiempo muestra insensibilidad y dureza contra los migrantes que llegan a México por la frontera sur.