La artista Janelle Monáe acaba de lanzar su álbum debut titulado The ArchAndroid, pero las expresiones artísticas de esta cantante no se limitan sólo al trabajo de estudio. De pequeña ella quiso incursionar en el teatro musical, y de alguna forma ese deseo perdura: aplica todos los elementos de un musical en su obra pop.
Su disco es un cuento de ciencia ficción en el que ella representa a un androide que se enamora de un humano capaz de cambiar de forma; eso la orilla a alcanzar nuevos niveles de consciencia. Monáe es también una bailarina innovadora. Con sus colaboradores Chuck Lightning y Nate “Rocket” Wonder fundó el colectivo artístico Wondaland Arts Society en la ciudad de Atlanta. En el colectivo participan alrededor de una docena de artistas visuales, escritores, generadores de contenido para la red, video bloggers, productores, músicos, bailarines y actores. El proyecto musical y artístico de Monáe es creación de esta comunidad y Janelle Monáe cuida cada uno de los detalles del espectáculo. En entrevista con el periódico LA Times,su mentor, el escritor y músico, Greg Tate comentó: “considero que lo que están haciendo es absolutamente factible un impacto sobre el intelecto y la vida cultural pop de su generación. Sobretodo porque están comprometidos por igual con el arte, las ideas y el aspecto de negocios de lo que desarrollan.” El proyecto de The ArchAndroid incluye shows en vivo, una novela gráfica y aplicaciones para la red. El colectivo que han creado se relaciona con movimientos artísticos como El Renacimiento de Harlem y Mowtown según Lihgting, unos de sus fundadores.
El artista Greg Tate compara este trabajo con el de George Clinton o David Bowie: “libre para ser tan raro como quiera ser”. La música de disco que van creando es inclasificable, aunque son sonidos vanguardistas que salen de la cultura afro–americana actual. El disco fue editado por la disquera de Sean Diddy Combs, pero no se parece a nada anterior que los productores hayan lanzado desde esa casa del hip hop y el R&B. En la música de Monáe hay Bee Bop y hip hop, jazz y rock y pop y soul. La forma de generar las canciones es fresca, extrovertida e inquietante. Janelle Monáe canta con una voz clara y llena de soul, pero también rapea, grita y patalea. En cada canción ella da una interpretación particular del cuento que narra y eso agrega histrionismo al disco. Esta es una propuesta de una comunidad de artistas, todos muy excéntricos y con ideas novedosas.