El estado de Puebla vivirá una nueva etapa política a partir de que se ha ratificado el triunfo de Rafael Moreno Valle Rosas, el candidato a gobernador de la coalición Compromiso por Puebla, y que esta unión de fuerzas opositoras, ha conseguido la mayoría del Congreso local y triunfar en las alcaldías más importantes de la entidad.
Ahora lo que sigue es que Moreno Valle tiene un extenso periodo, que resulta suficiente, antes de que asuma el cargo de jefe del Poder Ejecutivo, para que a partir del diagnóstico que tiene de los problemas que sufre el estado y que expuso en campaña pueda construir un programa de gobierno serio, detallado y avalado por expertos que le permita mejorar las condiciones de vida de la población en la entidad.
En segundo lugar, Rafael Moreno Valle debe buscar agrupar a todas las fuerzas políticas en el estado para que se construya un nuevo modelo de desarrollo económico, social e institucional del estado. Es fundamental que ahora el político panista deje a un lado su actitud de candidato y se empiece a asumir como el próximo jefe del Poder Ejecutivo, cuya principal responsabilidad es garantizar el funcionamiento de las instituciones, y que haya estabilidad en el estado.
De igual manera, es oportuno hacer un llamado al Partido Revolucionario Institucional para que asuma la derrota sufrida el domingo y que adopte el papel de una oposición responsable. Es fundamental que el tricolor, ahora desde afuera del poder, contribuya al mejoramiento democrático del estado.