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Lunes, 17 de mayo de 2010
La Jornada de Oriente - Puebla - Sociedad y Justicia
 
 

En 13 años se han registrado dos crímenes por homofobia en Puebla, reveló un estudio

 
AMÉRICA FARÍAS OCAMPO

En los últimos 13 años sólo se han registrado dos asesinatos por homofobia en el estado de Puebla. Sin embargo, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) aún no ha esclarecido dichos homicidios, revela el Informe de Crímenes de Odio por Homofobia en México, publicado el 13 de mayo del presente año por la Asociación Civil Letra S, Sida, Cultura y Vida Cotidiana.

De acuerdo con el informe, el primer crimen homofóbico que se registró en Puebla entre 2000 y 2008, ocurrió en 2005 en la ciudad de Puebla. La víctima fue Antonio Chamorro, quien murió de asfixia luego de que fue atacado en su trabajo.

El segundo asesinato se suscitó en el municipio de Huejotzingo en 2007. La víctima fue el travesti Axel Bazán Marín, quien fue hallado muerto en una carretera por asfixia.

El informe revela que de 1995 a 2008 se han registrado 628 crímenes por homofobia. No obstante, del total de casos, sólo se han integrado 104 averiguaciones previas, es decir, sólo 16.25 por ciento.

Destaca que los asesinatos motivados por el odio a personas con diferentes orientaciones sexuales se duplicaron en la presente década en comparación con los notificados en la década pasada. De 1995 a 2000 se registraron en promedio 28 crímenes homofóbicos por año, cifra que se elevó a 59 de 2001 a 2008. En 2005 se registró el pico más alto de casos con 104.

El documento registra un número total de 628 homicidios homofóbicos de enero de 1995 a junio de 2009. Sin embargo, la cifra real se elevaría a mil 656 de acuerdo a una proyección nacional de casos,  ya que la investigación realizada se centra en información recopilada en 11 entidades del país.

Para realizar el informe la organización civil Letra S, Sida, Cultura y Vida Cotidiana, realizó una investigación hemerográfica; se respaldó con datos de la Dirección General de la Igualdad y Diversidad Social de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno del Distrito Federal y contó con el apoyo de nueve organizaciones civiles de igual número de estados, en las hemerotecas de la Ciudad de México y de otras capitales del país.

Puebla aparece entre los 10 estados que registran el menor número de crímenes por homofobia, según el informe de Letra S.

Sin embargo, de acuerdo con Onán Vázquez Chávez, presidente del Comité Orgullo de Puebla, que está integrado por más de 10 organizaciones no gubernamentales que trabajan en pro de los derechos sexuales y reproductivos en la entidad, existe un subregistro de los asesinatos que ocurren en el estado por homofobia, pues casi todos los asesinatos de homosexuales las autoridades ministeriales los califican como “crímenes pasionales” y no como delito provocado por homofobia.

El activista refirió que de acuerdo con datos de la Comisión Ciudadana contra Crímenes por Odio por Homofobia, por cada caso registrado existen cuatro más que no se denuncian.

El documento explica que en “los crímenes de odio el perpetrador es motivado por una característica de la víctima que la identifica como miembro de una grupo hacía el que el perpetrador siente alguna animosidad. El término puede aplicarse a la violencia contra las personas o su propiedad, no necesita ser sólo física, sino que puede incluir palabras, amenazas e incitaciones al odio”.

“Una de las características de los crímenes de odio motivados por la orientación sexual de la persona –abunda la investigación– es que no se notifican o denuncian a la policía. Los amigos y familiares de la víctima no denuncian por miedo a la visibilidad pública de su orientación sexual o a sufrir una segunda victimización en su trato con la policía. Y al no existir denuncias no se registran los ataques de este tipo”.

Los criterios que se utilizan para identificar los caso de crímenes por homofobia son: cuando se menciona que la víctima era homosexual o vestía prendas femeninas; que el cuerpo de la víctima presenta múltiples heridas que demuestran la saña empleada en el ataque; la víctima no conocía a su perpetrador o no le unía ningún lazo de parentesco; el perpetrador o algún testigo hace mención del motivo que lo llevó a ultimar a la víctima, no se cometió robo o no fue el principal motivo o porque se menciona que era soltero, vivía solo, se encontró el cuerpo desnudo y la noche anterior estuvo bebiendo en compañía de otros hombres.

De acuerdo con el informe, la entidad que presenta el mayor número de registros es el Distrito Federal con 144 asesinatos, seguido por el estado de México con 64; Michoacán con 77, Nuevo León con 59; Jalisco, 41; Yucatán, 39; Veracruz con 30; Colima con 28; Tabasco 22; Baja California Norte con 21 y Chihuahua con 20.

 

Las víctimas, jóvenes de 21 a 40 años

La mayoría de las víctimas de los crímenes por homofobia son jóvenes adultos de un rango de edad que va de los 21 a los 40 años, con un total de 215 casos.

Según datos del Consejo Nacional de Población, las lesiones intencionales son la segunda causa de muerte en hombres de esos grupos de edades. En el rango de edad de 40 a 60 años de las víctimas suman 119 asesinatos y los casos de mayores de 60 años ascienden a 31. El informe también registró 36 casos de menores de 20 años.

Por género, se registraron 535 hombres homosexuales; 21 lesbianas y 84 travestis, transgéneros o transexuales que presentan diferentes patrones de ejecución. El perfil del asesino y el modus operandi están relacionados con el género de la víctima.

En el caso de las lesbianas el perpetrador del crimen es un hombre cercano a la víctima, su ex pareja sentimental o un pariente; mientras las travestis y transexuales son atacadas por más de un asesino, en carros en marcha o a golpes por un grupo de atacantes. Y en el caso de los hombres gay, el delincuente los elige por identificarlos como un “blanco fácil” por pertenecer a un grupo desvalorizado socialmente.

El uso de arma blanca fue el instrumento más común para cometer este tipo de delito, 229 crímenes fueron perpetrados con armas punzocortantes, seguidos por los golpes con 118 casos. El estrangulamiento es la tercera forma más común de accionar de los victimarios, ya que se tiene registro de 104 víctimas en este rubro.

 
 
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