Querida Lupe:
Hoy me regañó la lic. No aprendo bien. Me está costando mucho trabajo. No paso de las vocales y las letras ele, ese, pe, eme y ene. Pero ya escribo y leo algunas palabras y oraciones. A veces me pone dictado y escribo lento pero bien. Con buena letra. Y como ella dice: “atento y despacio”.
Me sacaron de la bola de los que estamos en alfabetización, primaria y secundaria. Dicen que me distraigo mucho con mis compañeros. Fue cuando la lic dijo que ella me enseñaría. Y ahí voy aprendiendo. Poco a poco.
Me enseñó que la ene se escribe como una nalguita pa’rriba, y la eme, dos nalguitas pa’rriba. Hoy que estábamos en clase me preguntó: “¿Cuál es la de dos nalguitas pa’rriba?”, le contesté: “¡La Lupe!”.
Sólo mencionar tu nombre ilumina mi cara. No puedo disimular mi sonrisa y todo mi cuerpo tiembla. La lic me dice que ponga atención, pero te recuerdo y llevo grabada en mi memoria, como retrato, tu figura. La lic no comprende que perturbas mi proceso de aprendizaje. Cuando vió que mi caso es perdido, dijo, “bueno, está bien. Al agua lo del agua”, y me puso a escribir tu nombre: Lu–pe, Lu–pe, Lu–pe, y aunque tu nombre no tiene eme, cuando lo escribo parece que acaricio tus nalguitas con el lápiz, y como dice ella, “atento y despacio”.
Recuerdo nuestras noches de pasión, y después de que hace días pude escribir mi primera oración: El sol sale, ya hasta se metió por los recuerdos fijos en mi mente de las nalguitas, no de la eme, sino las tuyas, cariño.
A veces me aturdo y ya no puedo juntar las palabras: ma–má, pa–pá, sa–la, ca–ma, sol, sal, ma–pa. Lo único que ahora escribo es Lu–pe, Lu–pe, Lu–pe. Me sale bien y agilito. A veces escribo tu nombre en taquigrafía: escribo los dos montecitos y repito, lento y atento, en el trayecto de la línea: Lu–pe, Lu–pe.
Mis compañeros se entararon de lo que pasó. Ahora me hacen burla. No me importa. Cuando me dejan tarea me recuesto en mi mano para escribir tu nombre. A veces parece que dibujo tu cuerpo con mis líneas y te acaricio aun cuando me equivoco y borro.
Es de noche. Ya es tarde. Te mando estas líneas para que sepas que tu nombre lleva eme.
Adios cariño.
Papirrín.
(Colaborador: Juan Briones
traductor y apuntador del Papirrín)