Ayer por la mañana, en el restaurante “El Alero”, que es propiedad de Antorcha Campesina (AC), se reunieron los líderes de esa organización, encabezada por Juan Manuel Celis Aguirre, con el secretario de Gobernación, Valentín Meneses Rojas; el subsecretario de esa dependencia, Francisco Gil Díaz, y Lázaro Jiménez, subsecretario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. El encuentro –que fue de poco más de una hora– habría servido para que dicha agrupación priista dejara en claro que no va a ceder ninguna de las posiciones políticas por las que está luchando en el actual proceso electoral.
Y es que para sorpresas de propios y extraños, en Atlixco se está imponiendo el poder de AC por encima de todas las fuerzas vivas del tricolor de ese municipio.
Este miércoles dicha organización consiguió lo que parecía impensable en ese municipio; que el candidato a presidente municipal se elija por consulta a las bases, mediante un mecanismo al que se ha llamado pomposamente “sondeo ciudadano”.
De nada han servido todos los esfuerzos que se han hecho para frenar la alianza, surgida desde hace dos años, entre AC y el edil Eleazar Pérez Sánchez, en la que ambos están impulsando como candidato a edil por el PRI al periodista Adrián Rodríguez.
Esa unión ha echado abajo la “línea” dictada desde el Comité Directivo Estatal del PRI a favor del empresario Armando Saldaña.
Y de esa condición de fuerza de AC y Eleazar Pérez Sánchez hasta apenas fue percibida por la mayoría de los grupos priistas de Atlixco.
Resulta que el martes por la noche, en un restaurante de Atlixco, se reunieron los líderes del Movimiento Territorial del PRI, de la otrora poderosa CROM, de la CNC, junto con Armando Saldaña, además de Álvaro Morales y la diputada local, Rocío García Olmedo, quienes fueron aspirantes a la candidatura a edil, entre otros actores, para discutir la situación del municipio.
Ahí tomaron acuerdos y redactaron una carta que habrían enviado al presidente estatal del PRI, Alejandro Armenta Mier, así como a otros dirigentes del tricolor, advirtiéndoles que si le otorgaban este miércoles el registro de precandidatos a Adrián Rodríguez –que es el delfín del edil Eleazar Pérez Sánchez– y a Norma Elisa Castillo, quien es antorchista y directora de una telesecundaria que controla AC, se va provocar una fractura y derrota del tricolor.
Pese a la advertencia, este miércoles el PRI no pudo para los registros de Adrián Rodríguez y de Norma Elisa Castillo.
Curiosamente los veredictos se dieron después del encuentro entre AC y altos funcionarios de Gobernación.
Y esos registros dan un giro de 180 grados al proceso interno del PRI en Atlixco.
Pues se determinó que el domingo habrá “un sondeo”, que no es otra cosa que una consulta a las bases, y entonces habrá un choque de trenes, de estructuras, de grupos que medirán su poder entre las clases populares.
La mayoría de los empresarios, grupos y organizaciones priistas, así como ex aspirantes, estaban seguros que este miércoles se eliminaría a Rodríguez y Castillo.
Que se impondría la “línea” a favor de Arnulfo Saldaña.
Por eso no daban crédito al resolutivo de aceptar a tres de los cuatro aspirantes que se anotaron a la contienda, y que la asamblea de delegados se sustituya por una consulta a la militancia.
¿Por qué cambian las cosas?
Porque Adrián Rodríguez, con este nuevo escenario, cambia su condición, de ser un aspirante débil, a ser ahora el que tiene más posibilidades de ganar.
De su lado tiene a la estructura del ayuntamiento de Atlixco, que incluye a los beneficiarios de programas populares, además de dinero y vehículos para conseguir la movilización de seguidores.
Se dice que Antorcha Campesina lo va a respaldar, pues la apuesta de esta organización es que el candidato sea Adrián Rodríguez, quien tiene una alianza con Norma Elisa Castillo.
Los antorchistas pueden movilizar a transportistas, a miembros de sindicatos y de docenas de militantes.
En cambio, Arnulfo Saldaña es un empresario al que no le gusta ensuciarse los zapatos.
Tiene el respaldo de empresarios, de grupos del PRI y de algunas organizaciones, como la CROM y la CNC, que han venido de más a menos, lo que no le garantiza poder ganar una consulta a las bases.
Este cambio de 180 grados plantea varias preguntas:
¿Por qué de pronto AC se ve favorecida en las candidaturas del PRI en municipios importantes, como Acatlán de Osorio, Atlixco y Tepexi de Rodríguez?
¿Era real el pleito que tenía con el gobierno del estado y que le llevó a estar varios meses en plantón frente a Casa Aguayo?
¿Qué se negoció a cambio de que los antorchistas levantaran el plantón frente a la sede del Poder Ejecutivo?
¿Sus protestas no eran una estrategia para golpear a la imagen de Mario Montero Serrano y evitar que fuera el candidato del PRI por la capital?
Son preguntas de las que, por ahora, pocos saben las respuestas.