Si se analiza el comportamiento del electorado de la capital del estado en los últimos cuatro meses, la situación para el PRI no es nada positiva, pues el tricolor está registrando una importante caída en su intención del voto, el PRD duplicó su posicionamiento y el PAN se mantiene estable. Con la actual composición de fuerzas, los partidos del sol azteca y el albiazul podrían ganarle al Revolucionario Institucional.
Si los comicios fueran esta semana, el tricolor triunfaría con un resultado cerrado, pero eso puede cambiar en unas semanas.
Una diferencia importante que se ha registrado, que está marcando la diferencia, es que el PRD es un partido que tradicionalmente tiene un posicionamiento marginal en la capital que no rebasa el 5 por ciento. Pero ahora, por la crisis económica, de manera sorpresiva se ubica desde hace varios meses entre 10 y 11 puntos, de acuerdo con las encuestas semanales que hace La Jornada de Oriente.
La importancia de ese crecimiento del PRD radica en lo siguiente:
En noviembre de 2009, el PRI tenía 37 por ciento de las preferencias electorales, frente a 11 por ciento del PRD y 23 por ciento del PAN. En esa fecha se creía imposible una alianza opositora y parecía que el tricolor ya tenía allanado el camino a la alcaldía de la capital, sin importar mucho quién fuera el candidato.
Entre enero y febrero de este año, el panorama cambió, no de manera radical, pero sí con una tendencia importante. El PRI –de acuerdo a las mediciones de La Jornada de Oriente– cayó de 37 por ciento a 32 por ciento, mientras que el PAN creció de 23 a 26 por ciento y el PRD se mantuvo entre 10 y 11 puntos. Sólo que ahora las dos últimas fuerzas políticas están unidas.
Visto de otra manera, el PAN y el PRD, mediante la alianza que han formado, en la actualidad estarían sumando entre 36 y 37 puntos, que serían entre 4 y 5 por ciento más que el tricolor.
Eso no quiere decir que la alianza Compromiso por Puebla ya vaya en caballo de hacienda en camino al triunfo. Dos razones que por ahora descartan esa posibilidad son:
1. Se estima que de los ciudadanos que están mostrando afinidad con el PRD, más del 40 por ciento no votaría por el PAN o quizá lo haría, pero si el candidato de la coalición Compromiso por Puebla llevara un candidato ciudadano, ajeno al perfil del albiazul.
Todo indica que la coalición opositora pondrá de candidato a un panista tradicional, pues los únicos aspirantes son Humberto Aguilar Coronado y Eduardo Rivera Pérez, lo que llevará al bloque Compromiso por Puebla a perder un conjunto importante de votos de gente identificada con la izquierda. La verdadera opción para dicha alianza habría sido postular de aspirante a Enrique Doger y, sobre todo, a la empresaria Amy Camacho.
2. Al PRI, en el caso de la capital, el PVEM le aporta 4 por ciento de votos, lo que aumenta el índice de preferencias electorales del tricolor.
Como siempre ocurre, el grueso del electorado está indeciso. De los ciudadanos ubicados en este segmento, se estima que un 23 por ciento son los que no han decidido por quién sufragar y podrían acudir a las urnas; el resto de los indecisos se caracteriza por no participar en procesos electorales. Por tanto, son la franja de sufragios en disputa.
Frente a ese escenario, el reto para el PRI será frenar su caída, el PAN tendrá que crecer de manera significativa y el PRD tendrá que buscar llevar a la mayoría de sus simpatizantes a expresarse favorablemente por la coalición Compromiso por Puebla.
Lo interesante de este panorama es preguntarse y encontrar las respuestas de: ¿por qué el PRI está cayendo?, ¿no acaso la marca PAN está más devaluada que la del tricolor?, ¿la crisis económica va a influir?, ¿sólo el perfil de los candidatos definirá la contienda?
El descenso de las preferencias electorales del PRI tiene tres explicaciones:
1. Se estima que entre 5 y 7 por ciento de militantes del PRI es leal a Enrique Doger Guerrero y podrían votar por él, independientemente de las siglas que represente. Por eso al tricolor le conviene que el ex acalde no abandone sus filas. Y en las semanas anteriores, no haberlo dejado participar en la contienda por la candidatura priista a gobernador parece haber incidido en los índices del Partido Revolucionario Institucional.
2. El factor Doger es importante, pero no tanto como el de la crisis económica. Aunque el tricolor mantuvo un discurso en el proceso electoral de 2009 contra el alza de impuestos, contra la gestión de Felipe Calderón y de protección de la economía familiar, al final muchos ciudadanos lo observan como co–responsable de la crisis económica por haber aprobado el alza de gravámenes.
A eso se debe que el PRD haya crecido, pues se le ve como el único partido que lucha contra el gobierno federal como causante de la crisis. Aunque ahora esa posición quedará anulada por su insensata alianza con el PAN, es decir la fuerza que criticaba hasta hace unas semanas.
3. Mario Montero Serrano, el seguro candidato del PRI a la alcaldía de Puebla, está arriba en las encuestas, pero su imagen no es del todo carismática, como la podía ser la de otros aspirantes priistas.
Dicha situación plantea que el PRI debe trabajar mucho en la imagen de Mario Montero, pero principalmente en el discurso anti–crisis, anti–Calderón, antiderecha. Si no lo hace, puede haber más cambios radicales en las preferencias electorales de los ciudadanos de la capital.
Y lo único certero hasta el momento, es que cada día que pasa se complica más el escenario del PRI.
Omar Martínez debe ser l candidato del PRI en Huauchinango
La Jornada de Oriente realizó una encuesta de campo este fin de semana. Efectivamente, como se mencionó en un medio de comunicación, un sector del PRI se enteró y se dedicó a buscar a los encuestadores para intentar incidir en el resultado.
Al final se hizo una depuración del resultado y las cifras obtenidas son muy claras, Omar Martínez Amador, el principal aspirante del PRI a candidato a edil, obtuvo 40 por ciento de la intención del voto, frente a un 26 por ciento de Gregorio Marroquín, un constructor, cuya familia es panista y cuyo único mérito es ser impulsado por el actual presidente municipal, Rogelio López.
El PRI quiere imponer a Marroquín a como de lugar. Sin embargo los números muestran que si el tricolor no hace caso a las encuestas, volverá a Huauchinango una plaza vulnerable para el tricolor, tal como ya ocurrió en Atlixco, Xicotepec de Juárez y San Pedro Cholula.