Nunca le ha pasado por su cabeza la idea de trabajar para un patrón, pues no quiere estar bajo el mando de otras personas y que le llamen la atención. Por eso, desde pequeño decidió apoyar a su padre en la ordeña de vacas y en la venta de leche, a pesar de que a diario tiene que levantarse a las 4 de la mañana.
Aquiles Hernández Gómez es un señor de 41 años de edad que tiene un pequeño establo en la comunidad de Santa María Texcalac, municipio de Apizaco, en donde a la fecha tiene, junto con su hermano, 23 vacas y espera que en 15 días más compre otras 20 para hacer más próspera la empresa familiar.
Todos los días viaja desde esa comunidad hasta la ciudad de Santa Ana en el municipio de Chiautempan para vender leche y quesos desde las 7 horas en la esquina que conforman las calles Ignacio Picazo e Iturbide, pero antes ya pasó a otras poblaciones aledañas al municipio sarapero para cumplir con los pedidos de sus clientes.
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