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MEDIEROS
desde los comunicadores
Urge proteger los datos personales de niños en redes sociales
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Es necesario un enfoque preventivo y de formación sobre el tema, así como la aprobación de un marco jurídico que regule el uso y manejo de esta información, manifestó Lina Ornelas Núñez, directora de Clasificación y Datos Personales del IFAI |
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Lilia Vélez Iglesias*
México es un “paraíso de datos personales”, pues más de 150 de ellos están en manos del gobierno y de empresas privadas como los bancos, o bien son publicados sin cuidado alguno en redes sociales y otras plataformas de comunicación, especialmente por niños y jóvenes, quienes pueden convertirse en blanco fácil de pederastas y otros delincuentes.
Ante esta situación, es necesario un enfoque preventivo y de formación sobre el tema, así como la aprobación de un marco jurídico que regule el uso y manejo de esta información, así lo manifestaron Lina Ornelas Núñez, directora de Clasificación y Datos Personales del IFAI, y Armando Novoa Flogio, director de la Alianza por la Seguridad en Internet, al dictar una conferencia organizada por la Comisión de Acceso a la Información de Puebla (CAIP) en el ITESM.
Cabe señalar que el artículo 2 de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información de Puebla establece que los datos personales son: “la información relativa a las personas físicas, identificadas o identificables, entre otras, lo relativo a su origen étnico o racial, o que esté referida a las características físicas, morales o emocionales, su vida afectiva y familiar, su domicilio, número telefónico, patrimonio, ideología y opiniones políticas, creencias o convicciones religiosas o filosóficas, los estados de salud, físicos o mentales, las preferencias sexuales u otras análogas que afecten su intimidad o su derecho a la secrecía” (sic). Al respecto, la funcionaria del IFAI explicó que la protección de datos personales es un derecho de tercera generación que surgió como consecuencia del avance y uso de tecnologías de información.
Los especialistas explicaron que una de las principales preocupaciones es la divulgación de datos personales de niños y jóvenes –las llamadas generaciones net– en redes sociales, que son plataformas de comunicación que permiten a las personas crear o unirse a grupos. Al respecto, cabe mencionar que una encuesta realizada por Pfzier en España descubrió que 92 por ciento de los chicos y chicas que participan en alguna red, casi 49 por ciento accede a ella todos los días y 70 por ciento se conecta sin que sus padres controlen su navegación.
Además, 80 por ciento de los encuestados dispone de un perfil propio en alguna red social, en el que: 92 por ciento revela su género; 89 por ciento su nombre; 82 por ciento su edad; 75 por ciento su lugar de residencia; 67 por ciento su correo electrónico; 54 por ciento su escuela, mientras que 52 por ciento hace públicos sus gustos y aficiones y 13 por ciento su número telefónico.
Esta información puede ser utilizada por pederastas, secuestradores y otros delincuentes para “acercarse” a los niños y jóvenes. De hecho, señaló Novoa, otra encuesta realizada en México en 2008 revela que 26 por ciento de los pequeños y adolescentes se ha encontrado físicamente con alguien que conoció en internet y 18 por ciento ha sido molestado o acosado a través de este medio, mientras que sólo 30 por ciento acudiría a sus padres en caso de estar en una situación de esta naturaleza.
Un esfuerzo para impulsar acciones es el llamado Memorándum de Montevideo, documento que hace recomendaciones para los Estados en materia de promulgación de leyes, así como de políticas públicas y para la industria en torno a la protección de datos personales y vida privada de niños y jóvenes. Además, la Cámara de Diputados trabaja ya en un proyecto de dictamen para mejorar la protección de datos personales y ampliar las facultades del IFAI sobre este tema.
*Comisionada de la CAIP.
Las opiniones vertidas por la autora no necesariamente reflejan el punto de vista de la CAIP.
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Una cumbre a manera de respiro
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Rafael G. Hernández García Cano
“Al mal tiempo buena cara”, reza el refrán, y por supuesto, hay quien piensa que ante las tempestades de casa es importante sonreír y dar la apariencia de que existen cosas más importantes que los problemas domésticos...
Lo anterior bien puede aplicarse al “alboroto” propagado por los medios de información mexicanos, especialmente la televisión, por la Reunión Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe que el pasado 21 de febrero, fue inaugurada por el presidente Felipe Calderón en Playa del Carmen, Cancún, con el señalamiento de cinco principales temas a atender. Estos fueron: el apoyo a Haití, después de la tragedia que sufrió ese país hermano, el pasado 12 de enero; la necesidad del fortalecimiento de la relación económica en la región, para incrementar los intercambios comerciales y de inversión, a fin de consolidar un desarrollo sostenido; la protección y el fomento al turismo, considerando el alto potencial de la región en esta materia; la lucha por la seguridad trasnacional, que requiere una respuesta regional, fuerte, coordinada, organizada, precisamente para enfrentar a las organizaciones criminales; y la lucha en contra del cambio climático que afecta a todo el mundo, especialmente, al Caribe.
Ni tardos ni perezosos, los noticiarios de Televisa y TV Azteca aprovecharon la ocasión para saturar a sus audiencias de datos sobre el encuentro: que si el gran número de efectivos para hacerse cargo de la seguridad; que si el pleito entre Álvaro Uribe y Hugo Chávez, que si el acordonamiento a las costas por parte de la armada no interrumpió las actividades turísticas, que si bromearon entre sí los jefes de Estado, que si... Datos y datos, que no información porque esta sólo es tal cuando la podemos estructurar de modo que nos sirva para tomar decisiones, y lo que vimos y escuchamos el lunes por la noche, sólo fue una gran nota de color que, eso sí, permite al presidente Calderón un respiro ante la enorme problemática que vive nuestro país, pero nada tiene que ver con las preocupaciones inmediatas de los mexicanos.
Sin soslayar la importancia de los temas y del encuentro multilateral, ¿qué puede importar la “cumbre” a los deudos de los jóvenes asesinados en Ciudad Juárez?, ¿qué relevancia puede tener para el ciudadano al que –a cambio de puestos de elección popular (léase gobiernos de algunos Estados)–, le aumentaron impuestos en negociaciones partidistas que hacen gala del más abyecto pragmatismo político?
Parece que la presión para la presidencia, bien vale una “cumbre” a manera de respiro, ¿o no, don Felipe...?
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Información, credencialización y responsabilidad pública
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Raúl Rodríguez Cruz
El próximo domingo 28 de febrero vence el plazo para tramitar o renovar nuestra credencial de elector, instrumento de identificación oficial para ejercer nuestro derecho a sufragar y así poder votar. Como varios de ustedes han podido observar en la televisión o escuchar en la radio se encuentran los spots del IFE para desarrollar y concluir la fase de credencialización, lo cierto es que los spots dan buena, más no completa y detallada, información al respecto. Lo anterior lo asevero, ya que he sido de quienes han renovado la credencial, he podido observar y escuchar la información del IFE, lo cierto es que cuando uno llega al módulo en cuestión para realizar el trámite las políticas son más puntuales y detalladas que las que indican los spots. Por mencionar algunos ejemplos: un spot en radio señala por medio de la voz de un joven que irá a recoger su credencial, por lo cual lleva una identificación con fotografía, cuando en la práctica se requiere la misma identificación con la que se inició el trámite, sea licencia, pasaporte o la misma credencial de elector, entre otras. Otro caso son los documentos básicos que hay que presentar para realizar cualquiera de los dos trámites, una identificación con fotografía y con 10 años de vigencia al momento de solicitar el nuevo documento, un comprobante de domicilio vigente y el acta de nacimiento, debiendo presentar todos los documentos en original. Lo anterior lo menciono por dos aspectos; primero, solemos clamar nuestros derechos; sin embargo, olvidamos nuestras responsabilidades y deberes por mínimos que sean, comencemos por asistir al módulo del IFE con la documentación requerida y sin pretextos burdos, prestemos atención a la información que los responsables y operadores brindan, leamos cuidadosamente la información que se encuentra a la entrada e interior de los módulos, parte de la responsabilidad ciudadana es cumplir lo antes y mejor posible con los trámites que como ciudadanos hemos de llevar a cabo, por lo tanto hágase un favor y no espere al domingo para asistir, ahórrese largas filas y tiempo; segundo, el presupuesto del IFE sigue siendo alto, bien podrían ejercer un poco más de su presupuesto para que sus piezas “informativas” fueran más detalladas y completas, busquen talentos creativos para informar correctamente, con ello estarán ayudando a cumplir con nuestros deberes cívicos para ejerce nuestra responsabilidad pública de elegir a nuestros gobernantes. Recordemos que con información de calidad podremos decidir correctamente.
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