Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Martes, 23 de febrero de 2010
La Jornada de Oriente - Puebla -
 
 

 SUBEYBAJA 

Diálogos constructivos o la nueva lotería a la mexicana

 
RAMÓN BELTRÁN LÓPEZ

 

Ante la serie de sainetes cínico–pragmáticos que se están volviendo costumbre en la política nacional ya nos es posible imaginar algunos de los diálogos que se han llevado a cabo en las diversas sedes, sótanos, catacumbas y albañales donde se toman las grandes decisiones  de la real–politik mexicana.

Veamos:

Gomez–Mont (GM) –¿Mi querida Beatriz, que te parece que tu partido y el mío se dividen el costo político de nuestra  lucha en contra el aborto, de la eutanasia y de todas esas locuras que se les vienen ocurriendo a los izquierdosos del Perderé?

Beatriz Paredes (BP) –¿Y cómo se te ocurre que hagamos eso mi querido Felipe?

GM –Muy fácil, si ustedes nos apoyan en los congresos estatales y así aprobamos leyes “de protección a la vida humana desde el momento en que se unen el óvulo y el espermatozoide hasta que el Señor decide acogerlos  en su seno” daríamos juntos el primer paso. Finalmente, si logramos cambios en la mayoría de las constituciones estatales podríamos modificar también la Constitución Federal. Ustedes y nosotros, juntos ahora, podremos guiar a este país,  exitosamente, hacia el siglo XIX. ¿Qué te parece?

BP –¿Oye, pero no crees que así se llenarían las cárceles de mujeres que abortaron?  Ya de por sí están muy llenas.

GM –No hombre; perdón, digo, no, mujer. Solamente las vamos a asustar. No queremos meter a ninguna al bote, no. Bastará con que se arrepientan, se confiesen y juren no volver a hacerlo, recen cuando mucho cien padre nuestros y cien aves marías y asistan a sus pláticas de Catecismo. Con eso ya podrán obtener su libertad condicional.

BP –Bueno, sí, si es así está bien; pero entonces ustedes, a cambio, nos apoyan para lograr otra modificación a la Constitución.

GM –¿Otra más? Si ya llevamos más de 500. ¿Ora que quieren? ¿Qué regrese la reelección?  Si es eso le entramos. 

BP –No, todavía no. Esperate un poco más. Es nada más para que no nos acusen de mochos y reaccionarios después de que los apoyemos. Queremos que se incluya en la Constitución eso de que somos una República laica.

GM –No la amueles Beatricita, entonces si me corren. No, no, cualquier otra cosa menos eso. Puedo, en caso necesario, renunciar al partido pero no a la chamba. No, nunca.

BP –Ay mi querido Felipe, no te hagas menso, que no te queda. Es igual que con lo del aborto. No pasa nada. ¿Finalmente qué quiere decir laica? ¿Qué no la educación ya es laica? ¿Desde cuando? ¿Y quién la cumple?  Mientras no venga un desquiciado de esos y pida  que se haga un reglamento que defina eso, todo se quedará igual. No pasa nada.  Es como el petate del muerto, ya solamente tú te asustas con eso.   

GM –Pero júrame antes Beatriz, júrame por lo que más quieras, que no le van a poner nada que sea o pueda parecer antirreligioso ni anticlerical, si no lo haces así  no le entro. Mira, nomás eso me faltaba, que vengas a pedirle al PAN que vote a favor de eso, y ahora, cuando ya ganamos la presidencia.

BP –No mi estimado lic, no habrá nada de eso, vamos, ni siquiera la intención, no te asustes. Además ya casi todos los Cardenales y Arzobispos son priistas, ¿Cómo crees que haríamos algo así?

GM –Bueno, siendo así, entonces sí le entramos.

BP –¿Me habías dicho algo de que querías también un acuerdo respecto al aumento en los impuestos?

GM –Por supuesto. Ya viste que en lo único para lo que  ha habido unanimidad en el Congreso ha sido en que se aumenten los salarios y los viáticos, digo las dietas y los gastos de representación de los Diputados y de los  Senadores; también las “prerrogativas” para los partidos políticos. Y tú ya sabes como están de caras las encuestas y las campañas políticas. Ah, y también hay que subirle al IFE y a los institutos estatales, Ya no hay dinero que les alcance con todo lo que cobran las televisoras; y ni modo de pelearse con ellas. Con tantos gastos y aumentos ya tenemos un hoyo financiero que no veas...

BP –Bueno, está bien,  pero no abusen. Solamente un 1 por ciento en el IVA y 2 por ciento en el Impuesto sobre la Renta. Pero  ni se te ocurra hacerle caso a esos que pretenden disminuir las plurinominales. Ni aquí ni en los estados. Y mucho menos eso de que tu partido y los del Perderé se alíen en ninguna parte. Y mucho menos en Oaxaca y Puebla. No me vayan a volver a salir con eso de qué como no hay PAN en Oaxaca ni tampoco hay PRD en Puebla,  que no pasa nada, que todo queda igual. Te lo advierto Felipe, de ninguna manera lo aceptamos. Los dejas que lo hagan una vez y se malacostumbran. Acuérdate que esos ni siquiera reconocen a tu tocayo como presidente. No, nunca.  Avísale a César Nava que ya quedamos. 

GM –No, ¿cómo crees? Alianzas del PRD y del PAN, nunca. Yo te lo aseguro. ¿Entonces qué? Los tuyos aprueban las leyes de “protección a la familia” y el aumento de impuestos y nosotros a cambio les aprobamos la vacilada esa de la “república laica”  y no dejamos que haya alianzas. ¿Cómo la ves? ¿Le entras?

BP –Bueno, ya está. Y no vayas a creer que les tenemos miedo a las alianzas.  Simplemente aceptamos estos pactos para evitar que los pobres ciudadanos de este país no sepan por quien están votando. Con esas alianzas ya  no iban a saber si votan por la revolución izquierdista o por los conservadores panistas, defensores de los privilegios de las minorías. ¡que confusión! Por ellos lo hacemos. Preferimos sacrificar algunos de nuestros principios, aunque sea en este  Bicentenario y Centenario, antes que permitir que los votantes puedan caer en tamaña confusión. Todo esto lo hacemos por el bien de la patria...

Y ya hemos podido ver  los resultados... en todo su esplendor...

Y lo que nos falta por ver...

Si hay alguien que pueda tener el privilegio de mentir, a los gobernantes del Estado debe corresponder dicho privilegio. Platón.

En un cambio de gobierno, el pobre rara vez cambia de otra cosa que del nombre de su amo.

Fedro.

Cada nación tiene el gobierno que

se merece.

José de Maistre.

La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fue fundado.

Montesquieu. 

 
 
Copyright 1999-2010 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV