Desde Davos, Suiza, Calderón se reunión con las empresas petroleras transnacionales. Ofreció contratos incentivados, mejor conocidos como contratos de riesgo.
Estos contratos están prohibidos por la Constitución porque transfieren la explotación del petróleo a los particulares, es decir, permiten a extranjeros obtener parte de las ganancias que corresponden a los mexicanos.
Asociarse con la iniciativa privada, pero sin privatizar, fue el eufemismo que Felipe Calderón utilizó para promover la exploración y extracción de petróleo en las aguas profundas del Golfo de México, recordemos su
spot del
tesorito. Ahora sin empacho alguno ofrece lo que pertenece a esta nación como si fuera suyo.
Durante la mal llamada reforma energética, el
PRIAN argumentó que no era necesario prohibir la privatización por bloques o grandes áreas de tierra, hoy el Consejo de...
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