Culminó la temporada para Ángeles de Puebla con la derrota ante los Toros de Nuevo Laredo por marcador de 80 a 66 en el cuarto juego de la serie de octavos de final de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional.
Los dirigidos de Héctor Santini tuvieron otro encuentro en el que empezaron siendo competitivos y tuvieron un tercer periodo de pesadilla, que costó la derrota a este equipo que lo deja fuera de los playoffs.
Los poblanos por primera vez incursionaron en playoffs, pero se quedaron cortos en las expectativas que generó el plantel por su calidad individual, pero los problemas internos entre los jugadores y con los dos primeros entrenadores pasaron factura, además de que éstos nunca tuvieron una solución.
El partido
Durante el primer periodo Ángeles salió a mostrar otra cara con respecto al tercero de la serie, de inicio Luis Bethelmy apareció con tiros de larga distancia, que fueron contestados por Quentin González de los Toros para que el primer periodo culminara, otra vez, con baja anotación de 18 a 16 a favor de los locales.
Para el segundo cuarto el ritmo fue parejo entre ambos cuadros, con buena aplicación defensiva que obligaba a tiros forzados; sin embargo, un momento de dominio bastó a los visitantes para ponerse al frente con la aportación de González y de Ofoegbu, que dieron la ventaja a los Toros por un marcador de 34 a 36.
De nueva cuenta el tercer cuarto fue lapidario para los locales, solamente anotaron nueve puntos a cambio de 26 unidades que consiguieron los Toros. Fue evidente que los Ángeles se fueron del partido; el cuarto terminó con marcador de 62 a 43.
Para el último periodo Ángeles intentó retomar el ritmo, pero el daño estaba hecho, los locales buscaron despedirse con dignidad; sin embargo, Nuevo Laredo se aseguró de que todo intento terminara quedándose corto para los visitantes al resolver la serie como visitantes fue un aliciente que no dejaron escapar.
Al finalizar el partido todavía se dio un conato de bronca entre Luis Bethelmy y Henry Dugat como parte de la frustración por la eliminación y por las burlas constantes de algunos jugadores del equipo fronterizo.
Así culminó la temporada para Ángeles, con la primera incursión en playoffs para un equipo poblano, aunque con cierto sabor agridulce por el potencial que tenía el equipo, porque en calidad de jugadores se aspiraba a más; sin embargo, los problemas internos siempre pudieron más.