La aprobación por mayoría de la agenda legislativa el martes pasado nuevamente deja ver que el asunto de la equidad de género no es de importancia para los responsables de hacer las leyes. Así, la armonización legislativa para la defensa de los derechos humanos de las mujeres sigue siendo la gran ausente e irónicamente constituye una pieza fundamental para el desarrollo económico, político, social y cultural del estado.
Los diputados, vergonzosamente nos dejan ver que para ellos el juramento de hacer cumplir la ley sencillamente es mero formulismo, olvidan que adecuar el marco jurídico con perspectiva de género no es optativo, sino un deber jurídico derivado de los tratados internacionales incorporados al orden legislativo de la nación, por lo que su incumplimiento u omisión les ...
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