La edil de la capital, Blanca Alcalá Ruiz, expuso ayer la inequidad presupuestal a la que está expuesta la ciudad de Puebla, pues siendo el segundo municipio más poblado del país recibe una cantidad de recursos como si fuera el séptimo. Actualmente los 2 mil 356 millones de pesos que obtiene el gobierno de la Angelópolis no son suficientes para las necesidades que enfrenta.
El panorama expuesto por Blanca Alcalá refleja cómo existe una mala planeación presupuestal desde el gobierno federal, el cual distribuye los recursos –de acuerdo con diversos análisis que se han hecho en la materia– con criterios políticos y no con base en las necesidades que enfrentan grandes centros urbanos o zonas con altos niveles de pobreza.
En los últimos nueve años se ha demostrado que el Poder Ejecutivo federal ha privilegiado el gasto en desarrollo social, educación e infraestructura a los gobiernos encabezados por militantes del PAN.
Al mismo tiempo, diseñó una serie de formulas y programas para restar fondos a las administraciones emanadas principalmente del PRD y en menor medida del PRI.
El problema no solamente se reduce a la actitud del gobierno federal, sino que el Poder Ejecutivo estatal, junto con los gobiernos municipales de Puebla, no han sabido presionar al Congreso de la Unión y a la Presidencia de la República para conseguir más fondos para la capital.