La mayor parte de los conjuntos de habitación económica que actualmente están en venta en el municipio de Puebla no se ajustan al Índice de Calidad de Vivienda (ICV) que el Infonavit estableció específicamente para medir de manera cualitativa la construcción de casas de interés social en la capital del estado.
Que la mayoría de los conjuntos habitacionales no se ajuste al ICV del Infonavit debería de ser motivo de preocupación en los tres niveles de gobierno, ya que eso significa que esas casas, lejos de resolver el problema de vivienda en la capital, solamente están detonando una serie de riesgos y problemas.
Que las casas cada vez sean más pequeñas, de mala calidad, sin el equipamiento urbano necesario y que se construyan en zonas no adecuadas pone en riesgo a la población y daña severamente la calidad de vida del grueso de los habitantes de la capital del estado.
Todo indica que la mayoría de los fraccionadores no se ajusta a los estándares mínimos de calidad y seguridad en la construcción de viviendas, por la impunidad que gozan para ofrecer inmuebles inseguros o mal acabados y de esa forma obtener altas ganancias.
Queda claro que las empresas constructoras pueden ignorar las normas y los índices de calidad por la corrupción y negligencia que privan en las esferas de gobierno, que se supone deben regular la edificación de unidades habitacionales.