El fin de semana revivió el proyecto de convertir a Enrique Doger Guerrero en candidato del PRI a la alcaldía de Puebla, como una manera de llegar a un acuerdo con Javier López Zavala y evitar una ruptura en el tricolor. Contrario a lo que se ha dicho, esa propuesta ha sido impulsada por el “Señor Z” y no por el ex edil de la capital, pues aunque parezca poco creíble, es algo que le favorece más al todavía secretario de Desarrollo Social
Se sabe que este fin de semana, en por lo menos un par de ocasiones, miembros del equipo de Enrique Doger accedieron a dialogar con López Zavala sobre esa posibilidad, luego de que en varias ocasiones había sido desechada por el ex edil.
En octubre de 2009, al parecer un miembro de la familia Ventosa habría sido el primero en trasmitirle a Doger el mensaje de que López Zavala le ofrecía buscar repetir en el cargo de presidente municipal de Puebla y que ambos harían campaña juntos para ganar las elecciones de julio próximo.
La respuesta de Doger en aquella ocasión fue contundente:
“Dile que sí acepto. Hacemos campaña juntos. Solamente que sea al revés, que él vaya a la presidencia municipal y yo a la gubernatura”.
Desde entonces en por los menos cinco ocasiones han existido intercambios de mensajes entre lopezavalistas y dogeristas sin que se llegue a un entendimiento. O eso parecía hasta ayer por la noche, poco antes de que concluyera la reunión que el ex edil y el secretario de Desarrollo Social sostuvieron en la sede nacional priista con la mediación de la líder de ese partido, Beatriz Paredes Rangel.
Queda claro que Doger no ha aceptado por la sospecha de que se trate de una trampa para hacerlo declinar a favor de Javier López y que al final no le den la postulación, o si se la otorgan, lo hagan perder en la elección constitucional.
Dicho de otra manera, que se trata de una trampa de los lopezavalistas para argumentar que sí hubo ofrecimientos a Doger, pero éste no los quiso aceptar.
Pero vale la pena preguntarse:
¿Por qué le convendría a López Zavala que su principal enemigo político –dentro del PRI– fuera de candidato a la alcaldía de la capital por el tricolor?
Parece haber cinco razones de peso, las cuales son las siguientes:
1. La principal, sin duda alguna, es que evitaría una alianza entre Enrique Doger Guerrero y el senador panista Rafael Moreno Valle Rosas, la cual, de producirse, significaría una importante ruptura en el tricolor.
Los marinistas todavía tienen fresca la memoria de los efectos que provocó en 2006 la salida de Moreno Valle del PRI, y ahora buscarían que con Doger Guerrero no se de un escenario similar.
Sobre todo porque el PRD ha establecido que buscaría conformar una alianza opositora con el PAN si es que en el PRI existe una fractura, como resultado de su proceso interno de selección de candidatos.
Es decir, si Doger se va del PRI podría detonar una alianza de partidos, grupos ciudadanos y de empresarios en contra del marinismo.
Por eso, aunque los marinistas siempre lo busquen minimizar, el ofrecimiento de la candidatura de la ciudad de Puebla al ex alcalde es un reconocimiento de que Enrique Doger sí representa un peligro para las aspiraciones transexenales del grupo que actualmente controla el Poder Ejecutivo.
2. Se terminaría con la presión y los cuestionamientos que Doger Guerrero ha estado haciendo contra la segura postulación de López Zavala.
La oposición de Doger a la unción del “Señor Z” es la única voz que de manera directa y contundente ha establecido que la postulación del secretario de Desarrollo Social es una simple y llana imposición.
Por tanto, si se logra un acuerdo con el ex alcalde de Puebla, en la práctica se pone fin a la oposición dentro del PRI.
3. Con Doger como candidato, ahora sí López Zavala podría adoptar el discurso de que su candidatura es de unidad, que es un político incluyente y que trabaja por la cohesión del PRI.
De lo contrario, si Doger no está en su proyecto, resultaría vana la idea de que se trabajo en una candidatura de unidad.
Sobre todo cuando se puso en evidencia que el resto de los aspirantes, Jesús Morales Flores, Alberto Amador Leal, Víctor Hugo Islas Hernández y Jorge Estefan Chidiac, únicamente fungieron como paleros para generar la idea falsa de que hubo competencia por la candidatura del PRI a gobernador.
Aunque se incluya a los anteriores personajes en el proyecto zavalista, si no está presente el ex presidente capitalino nadie se creerá ese cuento de la cohesión partidista.
4. Si Javier López Zavala logra ser incluyente con Enrique Doger, no solamente lanzaría un mensaje positivo dentro del PRI, sino ante la sociedad se vestiría como un político que sabe llegar a acuerdos, que es tolerante, incluyente y que puede convivir con expresiones distintas a la suya.
De lo contrario, se generará la idea de que es un político autoritario.
5. Si se concretara la inclusión de Doger, algo que todavía parece muy lejano y casi imposible, quedaría fuera del camino de la sucesión el secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano.
Y de esa forma, Javier López Zavala eliminaría al enemigo político más importante que tiene hacia dentro del grupo marinista