En el marco de la conmemoración de Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Congreso de Tlaxcala aprueba la Ley de Prevención contra la Trata de Personas a tres días de que el Poder Ejecutivo formuló el planteamiento para atender las quejas de organizaciones nacionales e internacionales sobre este grave flagelo social.
La aplicación de penas severas a los tratantes de personas es un factor que puede abonar a combatir este grave problema, pero también es importante que la aplicación de medidas preventivas sea un hecho real para que el delito se combata de manera integral.
No basta con encarcelar por muchos años a los delincuentes, es imperativo poner en marcha toda una gama de políticas públicas para modificar la mentalidad de las familias relacionadas con la trata de personas en la zona sur y ahora en el centro del estado
.
El alcalde de Apizaco pide a las autoridades que lo apoyen para frenar la prostitución que crece cada día en su demarcación, lo cual significa un llamado de alerta para los tres niveles de gobierno, pues la nueva ley no resuelve de fondo este ilícito.
Ojalá que la Ley de Prevención de la Trata de Personas no quede en letra muerta y se cumpla, pues si no pasará lo mismo con los comités y demás organismos que se han creado para combatir el delito.
Así, pues, la aprobación de la nueva legislación apenas es el primer paso de un largo camino para que Tlaxcala ya no sea señalada a nivel internacional como un estado exportador de mujeres para su prostitución, sería mejor que se hable de la entidad como un lugar donde la generación de empleos, el desarrollo económico y la calidad de vida sean un distintivo del resto del país.
Por ello, ahora basta de quejas y denuncias, es tiempo de emprender de manera frontal el delito para garantizar a las mujeres una vida digna y libre de explotación sexual.