Para garantizar que los espacios dedicados a atender a fármaco dependientes brinden un tratamiento adecuado a sus pacientes el Consejo Estatal para la Prevención de Adicciones (CEPA) supervisará que cumplan con la norma 028, anunció el secretario técnico de esa dependencia, Eliseo Pérez Sánchez, quien dio a conocer que hay la propuesta de que esos lugares tengan financiamiento, si se apegan a la legalidad.
Dentro de la labor que para el año próximo realizará el CEPA se encuentra el que todos los centros de atención a adictos cumplan con la norma 028 que regula esos espacios, para lo cual se contará con el apoyo de Regulación Sanitaria, instancia que incluso puede aplicar sanciones en caso de detectar irregularidades.
Así lo advirtió Eliseo Pérez Sánchez, secretario técnico del consejo estatal, quien destacó que en Puebla se busca que los centros de ayuda mutua o de atención a fármaco dependientes cumplan y tengan opciones para mejorar el tratamiento de sus enfermos.
La idea, explicó, es se les integre dentro de programas de financiamiento, ya que las acciones del consejo no contemplan la atención a enfermos, sino únicamente trabajo preventivo, de modo que habrá recursos disponibles para que se trasladen a esos espacios.
Pérez Sánchez detalló que con esa propuesta ya son más de 50 los centros que se acercaron a la dependencia para pedir que se les supervise y de esa forma someter sus programas de rehabilitación y espacios físicos para que se supervisen.
Reconoció saber que no se tiene un padrón para conocer el número aproximado de lugares que se dedican a esa atención, pero confió en que con la propuesta de financiamiento todos se interesen y se sometan a la ley.
Cabe destacar que en la zona funcionan varios lugares conocidos como “granjas” donde surgen quejas por parte de quienes llegan a ingresar, algunos de ellos en contra de su voluntad, que se quejan de malos tratos y abusos.
Eliseo Pérez explicó que la idea es someter a todos los centros para que den cumplimiento a la ley y con ello se evite que los enfermos sufran agresiones y que se les apoye en su rehabilitación de manera profesional y con los recursos adecuados para que logren superar su problema y se eviten recaídas.