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Martes, 24 de noviembre de 2009
La Jornada de Oriente - Puebla - Atlixco
 
 

Tetsijtsilin, un modelo de educación alternativa en Cuetzalan que ha recibido diversos reconocimientos

 
MANUEL ESPINOSA SAINOS

Cuetzalan. La Escuela Telesecundaria de Tetsijtsilin, ubicada en la junta auxiliar de San Miguel Tzinacapan, continúa siendo y quizás con mas fuerza, un modelo alternativo de educación en este municipio, al contar entre sus ejes temáticos con diversas microempresas, talleres de capacitación en oficios, sesiones de lengua materna, una sociedad de ex alumnos y una relación de enriquecimiento mutuo entre los docentes no indígenas con los educados de origen náhuatl, lo que le ha permitido a lo largo de sus 30 años de existencia obtener diversos reconocimientos a nivel nacional.

María del Coral Morales Espinosa, directora de esa institución, explicó que actualmente funcionan las microempresas de papel reciclado, café tostado y molido y de cultivo de setas comestibles, proyectos que se han consolidado bajo la coordinación de los ex alumnos que conforman la sociedad “Maseual Pipil”.

Junto a estos tres proyectos productivos, los estudiantes también elaboran jabones con la idea de que los hoteleros del municipio puedan adquirir estos productos elaborados con insumos naturales, aunado a otras actividades como la preparación de dulces de macadamia y la promoción de la medicina tradicional, a través de la preparación de jarabes y pomadas que son comercializados en la población.

La microempresa de setas comestibles ha logrado su autosuficiencia, debido a que el mercado en el municipio es muy basto, los restaurantes y los hoteles son los compradores directos del producto, no así el papel reciclado, ya que los productos elaborados con este material, libretas, sobres, tarjetas y separadores, suelen tener un precio más elevado por el tiempo que lleva para su fabricación.

Los ex alumnos que colaboran en Tetsijtsilin reciben una beca para poder continuar con sus estudios de nivel medio superior y superior, resultado de la comercialización de los productos de las microempresas. La sociedad que inició desde 1997, cuenta ahora con profesionistas que culminaron su carrera de informática, derecho y otros más han ingresado al magisterio, mientras que otros cursan la licenciatura en desarrollo rural.

De acuerdo con Coral Morales, incansable impulsora de este modelo educativo, la Telesecundaria busca por un lado hacer la vinculación con la gente de la comunidad, en este caso con los ex alumnos, para promover que la misma población vaya formando parte del proceso educativo de los estudiantes, y por otro lado, las actividades productivas consolidan los aprendizajes en el aula, por lo que también cuentan con otros proyectos académicos que tienen que ver con la educación ambiental.

En esta escuela, ubicada a orillas de la junta auxiliar, los alumnos reciben también una serie de talleres de capacitación en oficios, para que desarrollen otro tipo de habilidades que van desde la carpintería, tallado de madera y elaboración de artesanías en telar de cintura, actividades que les pueden brindar a futuro una posibilidad de ingreso económico. La directora del plantel señala que en el mismo eje de los talleres se encuentran las áreas de agricultura tradicional, que buscan precisamente fortalecer la vocación campesina y productiva de los alumnos, porque “ninguna escuela debe aspirar a borrar la identidad campesina de los estudiantes, mas bien fortalecerla y brindar los elementos necesarios para que en el campo reencontremos nuestra fuente de ingreso”. En entrevista con este medio, reconoce que hace diez años hubiera sido muy difícil imaginar que los de la cabecera municipal vieran a Tetsijtsilin como una opción educativa, pero desde hace tres años la visión de los pobladores del centro ha cambiado y actualmente acuden un total de 23 jóvenes provenientes de esta turística ciudad.

Y era de esperarse, pues la institución es de las pocas en la región que además de promover el uso de la ropa típica, cuenta con un taller de lengua náhuatl, ya que aunque todos los contenidos de las asignaturas son universales, también es cierto que todo está en español.  “Lo primordial es que los muchachos aprendan a leer y escribir en su propia lengua, porque no es ninguna novedad que los indígenas son analfabetas en su propia lengua, y lo que nosotros queremos es que por lo menos haya una alfabetización, y en aquellos muchachos que hay mas interés también promovemos la recreación literaria y otro tipo de temas que se abordan desde el taller de lengua indígena”, explicó.

Respecto a la sociedad de ex alumnos, dijo que son tres los que directamente colaboran, pero otros 17 participan de manera indirecta a través de la vinculación de aprendizajes, ya que para pertenecer a ella se les solicita que continúen con sus estudios de nivel superior y no se alejen del plantel para que formen parte de ese proyecto educacional. “Creemos que en la medida en que la gente de la comunidad vaya interviniendo en los procesos educativos, no estará lejos el día en que también tomen decisiones de carácter general en la escuela y que puedan insertarse en estos procesos de aprendizaje”, indicó. A diferencia de lo que sucede en las escuelas de la zona, donde los jóvenes terminan con un conflicto de identidad, para los maestros de Tetsijtsilin, la mayoría no indígenas, y los estudiantes de origen náhuatl, representa una oportunidad para un enriquecimiento mutuo, a través de un modelo educativo que se ha construido a lo largo de 30 años de intensa actividad y que beneficia a más de 300 alumnos de la región. Con este trabajo, Maseual pipil recibió en 1998 el premio nacional a la juventud indígena y en ese mismo año, el plantel concursó a nivel nacional con su modelo educativo en donde logró colocarse en el primer lugar como la mejor propuesta de intervención pedagógica, asimismo en 2002 fue galardonado con el primer lugar del primer concurso de estrategias didácticas para una educación de buena calidad y el año pasado, recibió el premio nacional por la promoción de equidad de género en las aulas.

“Ya no hacemos promoción para que vengan a inscribirse  porque vienen solitos, pero quisiéramos que continuaran con nosotros, seguimos haciendo muchos planes y queremos que los papás sepan que en esta escuela hay apertura para todas las iniciativas que ellos tengan, de tal manera que puedan participar en los procesos que desarrollamos”, concluyó.

Manuel Espinosa Sainos  haya una alfabetización, y en aquellos muchachos que hay mas interés también promovemos la recreación literaria y otro tipo de temas que se abordan desde el taller de lengua indígena”, explicó.

Respecto a la sociedad de ex alumnos, dijo que son tres los que directamente colaboran, pero otros 17 participan de manera indirecta a través de la vinculación de aprendizajes, ya que para pertenecer a ella se les solicita que continúen con sus estudios de nivel superior y no se alejen del plantel para que formen parte de ese proyecto educacional. “Creemos que en la medida en que la gente de la comunidad vaya interviniendo en los procesos educativos, no estará lejos el día en que también tomen decisiones de carácter general en la escuela y que puedan insertarse en estos procesos de aprendizaje”, indicó. A diferencia de lo que sucede en las escuelas de la zona, donde los jóvenes terminan con un conflicto de identidad, para los maestros de Tetsijtsilin, la mayoría no indígenas, y los estudiantes de origen náhuatl, representa una oportunidad para un enriquecimiento mutuo, a través de un modelo educativo que se ha construido a lo largo de 30 años de intensa actividad y que beneficia a más de 300 alumnos de la región. Con este trabajo, Maseual pipil recibió en 1998 el premio nacional a la juventud indígena y en ese mismo año, el plantel concursó a nivel nacional con su modelo educativo en donde logró colocarse en el primer lugar como la mejor propuesta de intervención pedagógica, asimismo en 2002 fue galardonado con el primer lugar del primer concurso de estrategias didácticas para una educación de buena calidad y el año pasado, recibió el premio nacional por la promoción de equidad de género en las aulas.

“Ya no hacemos promoción para que vengan a inscribirse  porque vienen solitos, pero quisiéramos que continuaran con nosotros, seguimos haciendo muchos planes y queremos que los papás sepan que en esta escuela hay apertura para todas las iniciativas que ellos tengan, de tal manera que puedan participar en los procesos que desarrollamos”, concluyó.

 
 
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