El pasado 12 de noviembre se celebró el día nacional del libro, con diversas actividades, en la ciudad de México y otros estados del país, pero en Puebla, al parecer, pasó desapercibido. La fecha fue establecida por decreto presidencial en 1979 para promover los libros, la lectura y la industria editorial en México, a propósito del natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz, máxima exponente de la poesía mexicana de todas las épocas.
Lo anterior es una muestra más del desinterés que muestran las autoridades responsables de administrar la cultura –tanto oficiales como universitarias–, por la promoción de los libros y la lectura, y a pocos parece importarle esta situación, inmersa como está, la mayoría de la gente, en la política, pendiente de ver quiénes serán los “buenos” para los gobiernos municipal y estatal, o simplemente puede ser que para muchos hay cosas más inmediatas en qué pensar, como de qué manera sortearán la crisis económica y los nuevos impuestos. Así, al parecer nadie se percató de que este año se canceló, sin ninguna explicación, la Feria Nacional del Libro Puebla 2009.
Esta feria, que organizó la dirección de fomento editorial de la UAP, durante 21 años, era una de las más importantes del sureste del país y la última edición, precisamente la XXI, se llevó a cabo hace más de año y medio –en mayo de 2008, y desconocemos si se retomará el próximo año.
Por ahí se escucharon, meses atrás, comentarios extraoficiales de que sólo se pospondría, para cambiarla de sede, del Carolino en que se venía realizando, al Complejo Cultural Universitario, pero finalmente ni en uno ni en otro espacio se llevó a cabo, quizá porque las autoridades consideraron que tendría mayor relevancia la exposición de Pablo Picasso–Carlos Luna, en la cual por cierto se gastaron 5 millones de pesos, es decir lo que costarían 10 ferias del libro.
Por lo que se refiere a la publicación de libros, es evidente que también ha disminuido sensiblemente, tanto en la editorial de la UAP como en la Secretaría de Cultura. Por cierto ¿alguien sabe si el programa de promoción de la lectura, emprendida por esta última dependencia, ha tenido resultados, además del de promover la imagen del subsecretario Miguel Campos en los carteles?
Y a más de año y medio de iniciada la actual administración del municipio, seguimos esperando los resultados del proyecto editorial del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMACP), que a pesar de tener un presupuesto mucho mayor, con respecto a los años anteriores, al parecer lo canaliza preferentemente a festivales de música y exposiciones.
Así, mientras leemos con envidia, sobre las actividades que hay en otras ciudades, como la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la pasada Feria Metropolitana del Libro, en la ciudad de México, y la nueva Feria Internacional del Libro en Oaxaca, nos damos cuenta, con pena, que Puebla, a pesar de ser la cuarta ciudad más importante del país, sigue rezagada en muchísimas cosas, y también en la promoción del libro y la lectura.
Fe de erratas. Por un lamentable error de la que escribe, el martes de la semana pasada se publicó otro texto en vez del que debía aparecer con motivo del día del libro. Pedimos disculpas y hoy, aunque con retraso, lo presentamos.