Una vez más el Puebla ha demostrado que su grupo de jugadores y cuerpo técnico son capaces de aislarse de los problemas que generan sus propios directivos y confrontaron de manera digna el partido de ida de los Cuartos de Final del Apertura 2009 de la Primera División Nacional.
Los camoteros dejaron de lado a sus nefastos directivos, quienes solo aparecen para generar problemas y colar a sus amigos al estadio, para presentarse como un digno rival de uno de los favoritos para levantarse con el título. Con el 4–4 de la ida, queda el escenario claro, la franja para llegar a semifinales tiene un solo camino, debe ganar como visitante en el Azul.
El partido
Puebla cumplió con un inicio ideal, la idea era apretar al rival y eso dio resultados inmediatos, porque un balón que entregó Fausto Pinto en la salida al uruguayo Andrés Nicolás Olivera dio oportunidad a éste de sacar rápido tiro para sorprender al arquero José de Jesús Corona a los 14 segundos del arranque y poner el 1–0
En seguida aparecería otro de los protagonistas del partido, Erim Ramírez, uno de los peores árbitros del futbol mexicano y que de nueva cuenta lo ha demostrado. En el gol del empate de Cruz Azul, Gerardo Torrado cometió una mano flagrante que generó el gol de Melvin Brown.
Al minuto 22, Torrado anidó un disparo desde la media luna en el ángulo izquierdo, a pase de un Jaime Lozano que se convirtió en la figura, pues el goleador Emanuel Villa fue súper vigilado.
Al minuto 29 llegó la igualada a dos, un gran pase de Felipe Ayala dio pie a que el zaguero central Alejandro Acosta ganó de forma clara por arriba un testarazo a Melvin Brown y lo mandó cruzado a la izquierda para que Corona, pese a su vuelo a tope, no llegara al balón.
En el 33, Roberto Carlos Juárez, mandó desde la izquierda en saque de manos el balón al área, la ganó Acosta, luego Olivera anticipó a Chávez y en el área de meta Vigneri, de media vuelta, batió a Corona.
La débil marca de los celestes volvió a ser aprovechada por un viejo zorro de estas lides, el veterano Jared Borgetti, quien en el área chica ganó un cabezazo para mandarlo al ángulo izquierdo al 45, para el 4–2.
Erim Ramírez apareció de nuevo para marcar un penal inexistente cuando Borgetti quiso desarmar al propio Lozano en el área que se encargó de convertir el penal. El 4–4 final llegó a los 82, en un balón que Jaime Lozano peinó en el área para mandarlo pegado al palo izquierdo.