Como desde hace 13 años, San Pedro Cholula celebró su recital de campanas el sábado pasado por la noche, en el marco de la segunda edición del Festival Internacional Vaniloquio, el cual concluyó ayer con un maratón musical y un recital de marimbas en el cerro Zapotecas.
Con una partitura original del académico de la UDLA, Brian Banks, 18 iglesias y 36 campanas en total de la zona cercana al centro del municipio poblano participaron en el espectáculo sonoro. Entre ambos movimientos de Las campanas de Cholula, la orquesta estudiantil Symphonia, de la casa de estudios cholulteca, interpretó el interludio When daylight fades, también de Banks.
Compuesta por 35 estudiantes de las carreras de Música, Actuaría, Ingeniería Química y Mecánica, Comunicación, y varias más, la mencionada agrupación sinfónica ofreció una intervención carente de técnica y emoción, donde fueron evidentes las notas fuera de tiempo y la ausencia de ritmo y afinación.
En lo que respecta a Las campanas de Cholula, estrenada mundialmente en este acto, Banks explicó que la distribución de los campanarios formaba una espiral cuyo punto más lejano a la Plaza de la Concordia –donde se reunió el público de Vaniloquio– fue la iglesia del barrio de Santa María Xixitla, al suroeste de la ciudad.
Como inspiración para la obra, Banks utilizó el código Morse. “No estaba tratando de enviar mensajes literalmente (con el repicar de las campanas) pero las palabras que usé y que forman el núcleo de los ritmos con que jugué fueron, en la primera parte, vida y fade –desvanecer–; y en la segunda hope –esperanza– y paz. Y así fueron como se transformaban los ritmos a través del tiempo, pensando en campana alta, para un valor corto (del código Morse) y campana baja para un valor largo; aunque eso es muy indeterminado porque las campanas no están afinadas”.